Este es un artículo de autor invitado de Elena.

 

No sé si te sonará esta historia pero… Yo he vivido con miedos toda mi vida. Miedo al ataque, al rechazo, a ser menos que los demás…

Ese cóctel de miedos ocupaba un gran espacio en mi mente y me impedía disfrutar de mi soledad.

No sólo eso, me hacía depender de los demás para sentirme segura. En definitiva, me impedía ser yo misma.  

Crecí con esa sensación y aún no me abandona.

Lo que pasa es que ahora es bastante más chiquitita; es como un coleguilla que sé que está pero no siempre le cojo las llamadas.

Y te preguntarás, ¿me estás diciendo que con un viaje has llegado a reducir y vencer tus miedos?

No, tranquilo, están siendo años de trabajo y todavía me queda mucho por hacer.

Pero hoy te cuento el principio del camino.

 

 

Cuando me di cuenta de que mis miedos me limitaban a cumplir mis sueños

 

Todo comenzó cuando terminé mi Erasmus, solicité una beca para hacer unas prácticas de biología tropical en África (mi sueño en aquel momento), convencida de que sólo había una posibilidad remota de que me la dieran.

Pues me la dieron.

Y me cagué de miedo.

Lo que pensé en aquel momento cuando leí el correo de aceptación fue: “Mejor no voy, yo no puedo hacerlo sola. Si no me enfrento estaré segura.

Te invito a leer esta “saga” si quieres identificar las creencias que te están limitando para desarrollarte.

 

Una creencia que me limitaban era “Si no me enfrento a lo que me da miedo, estaré segura” Clic para tuitear

 

Te puedes imaginar la frustración cuando tenía delante una oportunidad como esa y no era capaz de aprovecharla por el miedo paralizante, es decir, mi miedo era un impedimento para cumplir mis sueños.

 

Cómo gané la determinación para irme de viaje

 

Para mí, que he tenido una vida cómoda, sin tener que exponerme a grandes retos o al menos yo lo veo así, aquello era de verdad algo grande.

Mi inglés no era suficiente, no había viajado sola nunca ni conocía a nadie que lo hubiera hecho.

Pasé días de duda e indecisión antes de confirmar mi plaza.

Verdaderamente lo pasé mal porque deseaba con todas mis fuerzas hacer algo que me aterraba.

Y alguien sabio que estaba por allí me dijo: “Imagínate allí. Imagínate en el sitio donde quieres estar, rodeada de gente interesante. Haciendo lo que te gusta y orgullosa de haber dado el paso”.

A mí aquello me sonó a cuento Disney porque para qué iba a pensar en algo que no existía pero accedí porque necesitaba algo que me ayudase a desbloquear esa parálisis por inseguridad.

Confié y me dejé llevar por el hormigueo que sentía por dentro imaginándome allí.

La sensación que sentí al hacerlo fue increíblemente potente y pensé: “Sí, esto es lo que quiero y lo voy a hacer”.

 

vencer mis miedos
vencer mis miedos: dar el salto a lo desconocido

 

Así que sin saberlo empecé a poner en práctica la visualización para superar mis obstáculos.   

Por ese entonces no sabía nada de coaching ni de inteligencia emocional, sólo sabía que quería ser capaz de hacer las cosas que me gustaban por mí misma.

Ese viaje se convirtió en la semilla de mi proceso de autoconocimiento ya que por primera vez me puse a prueba conscientemente enfrentándome a mis miedos: identificándolos, sintiéndolos, entendiendo para que estaban ahí y qué ocultaban.

A partir de ahí el trabajo ha sido (es) arduo, porque indagar no es nada fácil, pero la recompensa  me está valiendo la pena.

 

Mi conquista a fuera de la zona de confort

 

A medida que se acercaba el viaje mi ansiedad iba en aumento.

Recuerdo que me despertaba por la noche agobiada y sólo pensaba en por qué había dicho que sí, en qué momento eso me había parecido buena idea y qué se me había perdido a mí en Tanzania.

Lo bueno es que, afortunadamente, esa sensación solo venía de noche, por la mañana estaba ilusionada y emocionada de irme.

Al final llegó el gran día, me despedí de mi familia y me metí en el primer avión a Londres, para coger otro de allí a Dar es Salaam.

Cada cosa que superaba era un pequeño hito y eso me reforzaba muchísimo: El vuelo, presentarme a mis compañeros en inglés, cambiar dinero…

¡Estaba siendo capaz!

 

Cuando te vas enfrentando a los #Miedos te acabas por dar cuenta que no son para tanto. Clic para tuitear

 

Mis miedos iniciales fueron evolucionando, ya no eran irme sola de viaje a 8.000 km o estar lejos de mi familia, porque me había demostrado que era capaz de vencerlos.

No es que hubiesen desaparecido pero no me habían paralizado.

Ahora, cada día me los tomaba a modo de reto, ¿Sería capaz de hacer tal cosa hoy? o, ¿entenderé hoy los acentos que me están haciendo la vida imposible?

Yo me iba encontrando cada vez  más cómoda en esa nueva situación.

Por supuesto, no me enteraba de todo lo que la gente hablaba por mi nivel de inglés, que creo que fue el peor hándicap del viaje.

Pero no podía estar más ilusionada de levantarme en la selva todas las mañanas y hablar con gente joven de medio África y media Europa.

Empecé a hacer de forma automática las cosas que mi inseguridad me habían impedido hacer.

 

Salir de tu zona de confort te convierte en alguien más #Valiente Clic para tuitear

 

Intenté dejar de controlar lo que me inquietaba, como querer entender todo en cada conversación, decir cada cosa que quería perfectamente bien, dar un paseo por los caminos yo sola para hacer fotos…

Me di cuenta de que siempre trataba de tenerlo todo bien amarrado para no tener que exponerme pero, en cambio, yo quería ser más espontánea, así que simplemente me enfoqué en soltar un poco las cuerdas.

Cuando se me presentaba un dilema de tener que elegir si hacer algo o no, trataba de escucharme para saber qué me apetecía  y de qué me iba a arrepentir si me quedaba con las ganas.

De escuchar mi instinto y  mi intuición.

Más adelante te cuento una técnica infalible que descubrí años después.

Desafortunadamente, no lo sabía en aquel momento porque hubiera avanzado mucho más rápido, pero todo viene en el momento preciso ;).

 

El viaje como un método para conocerme a mí misma y aumentar mi valía

 

¿Qué pasó?

Que me di cuenta de que estaba FELIZ.

Me encontraba plena, ilusionada y satisfecha. Estaba en el lugar adecuado en el momento adecuado.

Aquella sensación es todavía un referente para mí y me ha servido de guía en muchos momentos de mi vida cuando sentía que había perdido el rumbo.

Yo quería más de eso.

No sabía exactamente cómo lo iba a conseguir pero ya sabía lo que quería y tenía la confianza dentro mí para saber que podía hacerlo.

Siempre digo que aquel viaje me cambió la vida porque aunque fue sólo el principio del camino, ese fue el paso más importante.

La confianza en mí misma se multiplicó un 200%.

Hice amigos que todavía conservo.

Mi nivel de inglés fue en aumento.

Y además descubrí mis pasiones: Ayudar a otros a mejorar su calidad de vida, relacionarme con la naturaleza de una forma más respetuosa  y, conectar gente inspiradora que hace lo que puede para dejar un mundo mejor.

Todavía quedaban años de maduración para que todo eso se materializase en un fruto: crear la empresa que hoy, recién estrenada, reúne esas pasiones.

En aquel momento fue suficiente con encaminar mi carrera.

Me enfoqué en el desarrollo de zonas rurales y en la conservación del medio ambiente.

Cumplí mis objetivos de viajar, aprender nuevas perspectivas de la vida y paradigmas de interacción con el medio en que vivimos.

Si tú también quieres descubrir tu pasión y sentirte libre para desarrollarla, estás en el sitio adecuado en este momento.

Alberto tiene la clave para que lo consigas.

Él ha desarrollado el programa Vive tu leyenda, un método muy profundo de exploración personal para descubrir tu propósito de vida y convertirlo en tu profesión.

Te animo a echar un ojo al vídeo de presentación porque vas a flipar con todo lo que incluye y lo organizado y coherente que es.

 

El resultado y un ejercicio práctico

 

Como te digo, aquel viaje encendió una pequeña mecha.

Yo seguí mi formación académica reglada, como era de esperar.

Máster, prácticas, buscar trabajo en una empresa…

Y tuve suerte porque parecía que todo estaba saliendo redondo y yo daba palmas con las orejas por haber conseguido un buen trabajo, y encima, en algo para lo que había estudiado.

Estaba tan ocupada en ese regocijo que se me estaba olvidando pensar en el origen de todo.

Y al cabo de los meses pasó lo inevitable.

 

Cuando te evitas y no te escuchas empiezan a nacer las preguntas del alma Clic para tuitear

 

¿Ese trabajo me llenaba realmente?

¿Era eso que me hacía vibrar y que yo había identificado como mi pasión?

Pues no, tenía puntos comunes que me daban fuerzas pero en esencia estaba alejado de lo que a mí me había hecho tan feliz en Tanzania.

Así pues, con esa valentía que rescaté de mi primer viaje, dejé mi trabajo y volví a poner la atención dentro de mí.

Tenía claro lo que quería pero me sentía perdida sobre cómo hacerlo, cómo empezar, e invertí en mí a través de un proceso de coaching.

Gracias a esto, además, descubrí que habían surgido nuevos miedos de los que no era consciente y que estaban machacándome la existencia.

Puse en práctica una nueva versión más avanzada del ejercicio de visualización que me había ido tan bien años atrás.

Mi guía me propuso un ejercicio que, aunque te suene exagerado y que estoy echando un órdago, me cambió la vida.

Se trata de una introspección guiada imaginándome ¿qué haría yo si no tuviera miedo? ¿Quién y cómo sería?

Si quieres saber más sobre cómo hacer, Alberto te cuenta esta estrategia aquí.

Me vi dueña de mi vida, de mis decisiones, elegí que quería vivir libre y me sentí empoderada y feliz. 

Me describí con 3 adjetivos que me llegaban muy a dentro y me hacían sentir esa grandeza.

En ese momento descubrí que dentro de mí había dos Elenas.

La que era y la que quería ser.

 

vencer mis miedos
vencer mis miedos: salir de la zona de confort

 

Desde ese momento hice cosas para recordarme mis dos versiones internas, llevaba un coletero de colores distintos en cada muñeca, un calcetín de cada color, e incluso me puse un cartel en mi escritorio para verlo siempre.

Ahora empezaba lo duro: cada vez que tuviese que tomar una decisión tenía que tener presentes a las dos Elena.

Y era difícil porque mi tendencia era ser la antigua pero sólo con esa no valía, y la nueva quería cosas que me daban miedo.

Te puedes imaginar que me costó interiorizar esa rutina de escucharme con miedo y sin miedo, pero ahora es casi automático.

Unas veces gana una y otras veces otra, pero he aprendido a tener a las dos conmigo y mis decisiones son más conscientes.

¿A dónde me ha llevado todo esto?

A crear mi empresa.

El fruto del que te hablaba antes, donde ayudo a jóvenes, y no tan jóvenes, que quieren irse de viaje solidario, de voluntariado, o de prácticas internacionales a dar el paso y aprovechar al máximo su experiencia.

A que sepas dónde estás invirtiendo tu tiempo y tu dinero y que impacto estás generando con él.

Y a acompañarte en ese viaje de ida y vuelta a otra realidad, que te va poner a prueba y a través del que, casi sin lugar a duda, te vas a conocer un poco mejor. 

Si quieres saber más, te invito a leer Las 3 claves para irte de voluntariado internacional + Mis 7 trucos para no liarla parda.

Una guía de consejos basados en mi experiencia para dar el paso e irte de viaje.

¿Cómo lo ves?

¿Crees que es mucha información?

 

Te resumo todo este proceso en las técnicas que he nombrado en el post y que me ayudan a vencer mis miedos:

 

  1. Identifica a qué tienes miedo.
  2. Visualízate en la situación concreta al haberlo superado.
  3. Sé consciente de cada hito superado, por pequeño que sea.
  4. Conoce tu versión sin miedo al máximo exponente.
  5. Libérate de la presión de controlar cada situación que te inquieta.
  6. Cuando notes que algo te incomoda, indaga sobre eso.

 

Photo credit: frankie’s


Elena
Elena

Empecé haciendo voluntariados para viajar y descubrí el sueño de mi vida: Dar la vuelta al mundo visitando iniciativas que estén haciendo un mundo mejor. Ahora pongo a tu disposición lo que sé para que tú también te vayas, elijas el mejor destino y cumplas tus sueños a través de www.voluntariosconcriterio.com

    9 respuestas a "Vencer mis miedos me hizo descubrir mi pasión: el resultado de mi primer viaje sola"

    • Elena

      Muchas gracias Alberto por dejarme tu espacio,
      ha sido un auténtico placer contar mi historia.

      Ordenarla en mi cabeza y escribirla me ha hecho más consciente de todo este proceso y me ha hecho sentir increíblemente bien. Así que animo a todos tus lectores a compartir su historia personal de superación de miedos, que nos encantará leerla!

      Os espero en los comentarios 😉

      Abrazos.

      • Alberto Blázquez Guzmán

        Muchas gracias a ti por tener la valentía de contar esta historia tan íntima y personal, creo de verdad que es un acto muy valiente y puede servir de inspiración para los demás que se encuentren en una situación similar a la que tú tenías.

        Un abrazo!

    • Juan Lopez

      Que tal, les comparto este libro el cual su simplicidad lo hace apto para todo emprendedor o no, en mi caso me dio buenas ideas para emprender como inversionista inmobiliario.
      https://www.amazon.es/gp/product/B019L3P240/ref=as_li_tl?ie=UTF8&tag=ab0f0-21&camp=3638&creative=24630&linkCode=as2&creativeASIN=B019L3P240&linkId=fdbdad466847319cad9e67c4b037407b

    • Tania

      Hola Elena!

      Hace días que guardo este artículo porque quería leerlo con tranquilidad. No sé por qué, en el fondo, sabía que me iba a encantar y que se merecía leerlo con calma.

      Ha cumplido mis expectativas, tal y como esperaba.

      Desde que te “conocí” me transmites tal cantidad de energía positiva que me dan ganas de irme contigo a Tanzania o a donde sea.

      Me ha parecido un relato muy práctico y valiente, irse sola en una situación como esa, cuando estabas acostumbrada a lo cómodo, tuvo que marcar un antes y un después tan intenso que habrá cambiado toda tu vida.

      Es maravilloso que ahora contando tu historia y tu experiencia puedas ayudar a otras personas a liberarse de esos miedos que nos atenazan a todos.

      Te deseo todo el éxito del mundo en tu proyecto, y yo estaré muy cerquita para verlo.

      Un abrazo a los dos

    • Elena

      Hola Tania

      Qué alegría leerte siempre, porque tu energía positiva no se queda atrás para nada.

      Muchas gracias, me alegro mucho de que te guste y que pienses que puede ayudar a otros a vencer sus miedos.

      Cada uno tenemos nuestros monstruos que vencer, el mío fue irme sola de viaje y aprender de mis propias decisiones. Tuve suerte porque los hay mucho peores! Jejeje, pero la vida va paso a paso y cada uno tenemos nuestro ritmo de aprendizaje, verdad?

      Dicho esto, nuestro próximo plan es ponerle fecha a un viaje a Tanzania (o donde sea) para hablar allí largo y tendido!

      • Elena

        Un abrazo fuerte y suerte con tu proyecto, que sé que va viento en popa!

    • Robin

      Saludos,
      Tambien me ha agradado un montón tu articulo Elena, por mi parte estoy en lucha por identificar el origen de miedos, miedo al compromiso y otros temas de pareja… :/
      Estoy abierta a sus comentarios y recomendaciones.
      Gracias.

    • Elena

      Hola Robin!

      Cuánto me alegro de que te haya gustado, gracias!

      Seguro que vas por buen camino si ya has reconocido tus miedos y estás buscando qué es lo que hacen ahí realmente, qué te están impidiendo hacer y qué pasará si actúas a pesar de que estén.

      Supongo que a la hora de comunicarselos a otra persona tenemos que ser cautos pero en mi opinión esa transparencia en las relacione es importante.

      El proceso puede ser lento pero gratificante! jeje.

      Un abrazo!

      Elena

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Responsable: Alberto Blázquez Guzmán
Finalidad: moderar comentarios.
La legitimación: es gracias a tu consentimiento.
Destinatarios: tus datos se encuentran alojados en mi plataforma de hosting de RAIOLA.
Podrás ejercer tus Derechos: de Acceso, Rectificación, Limitación o Suprimir tus datos enviando un email a info@abcoach.es o ante la Autoridad de Control.
Encontrarás más información en las Políticas de privacidad.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------