Cada vez más, nos invaden métodos milagrosos en que según los autores proporcionan ciertas técnicas que harán que en un tiempo récord puedas estar a un nivel en el que sobresalgas de los demás. Me estoy refiriendo a ciertas habilidades humanas cómo podrían ser los temas tratados en un curso de comunicación eficaz, asertividad, persuasión, liderazgo, entre muchos otros. Con ésto no quiero decir en absoluto que carezcan de eficacia, tienen su función y pueden ayudarte en tu desarrollo como persona.

No obstante, se suele observar cómo algunos desean aprender estas técnicas, para poder hacer frente a alguna situación, dado que poseen alguna carencia en su actitud. Desde mi experiencia personal ésto es fabuloso cuando hay una base actitudinal consistente y que te potencia día a día. Solo así podrás dar un paso de gigante en una de esas habilidades en concreto.

Permíteme explicarme con detenimiento. Me gustaría que te parases a pensar en ti unos instantes, ¿Puedes recordar alguna situación del pasado en que te expresaste con asertividad sin haber aprendido determinadas técnicas? ¿Y qué me dices de esa vez que estabas esplendido y salió el líder que llevabas dentro? ¿U esa otra ocasión en que supiste comunicarte con gran acierto? Si te ocurre como a la mayoría, alguna de estas situaciones te habrán pasado. ¿Pero qué hizo que esto sucediese? Tu actitud. Ni más ni menos. Cuando forma parte de ti una actitud positiva en la que se potencian estados como podrían ser la alegría, euforia o vitalidad, surge de manera natural tu capacidad de comunicarte infinitamente mejor, sale a relucir el líder que eres y muchas de esas habilidades que se enseñan en algunos cursos. Quizá no estén perfeccionadas, sin embargo residen en el interior de cada uno de nosotros.

 

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 ” Te maximizas como persona, te conviertes en una expresión de ti mejor de lo que jamás imaginaste ser “

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Cuando se le enseña a alguien las técnicas sin haber trabajado la actitud, suelen ocurrir dos cosas que querría expresarte con dos ejemplos:

 

Ejemplo Nº1

A pesar de tener una actitud que no te potencia en absoluto, y que hace que tu poder personal y habilidades se vean disminuidas. Asistes a un curso de asertividad (ya que notas que tienes una carencia en ese aspecto). Entonces te enseñan todos los pasos a seguir, la estructura y cómo expresarte. Hasta que llega el gran día, ese momento en que podrás expresar con total contundencia tu mensaje a la persona que te esté escuchando. ¡Y voilá! ¡Ha funcionado! Te sientes confiado y lleno de seguridad, tienes el arma secreta que nadie sabe y que puede dominar el mundo… Hasta que en otra ocasión se te vuelve a presentar la oportunidad de expresar tu asertividad, pero justamente tu estado de anímico no era el mejor, no estabas de humor y no rendías al 100%. De inmediato esa “falsa seguridad” que poseías con la técnica desaparece como por arte de magia.

 

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Conclusión: Creas una falsa confianza en ti mismo, ya que no trabajas sobre la base que sustenta todo lo demás.

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Ejemplo Nº2

Desde un inicio la técnica infalible no da resultado, al parecer contigo no está funcionando y la valoración que tienes sobre ti mimo cae en picado, ya que si de ésta manera no logras mejorar esa habilidad, nunca podrás desarrollarla como es debido.

 

[box] Conclusión: Al igual que en el caso anterior, no está trabajada la actitud que haría que fueses más acertado haciendo uso de ésta habilidad dado que saldría de forma natural en ti.[/box]

 

¿Y cómo nos establecemos en la actitud correcta?

 

Te voy a dar un acercamiento personal sobre el asunto, eres libre de no creerlo, aunque sería fantástico que te permitieses la oportunidad de probarlo.

Las personas a lo largo del día pasamos por diferentes estados de ánimo, y podríamos diferenciar principalmente a dos grupos. Los que están más tiempo en el (+) y los que pasan sus horas en el (-). Obviamente dentro de cada uno de ellos hay diferentes estados de ánimos.

 

                           Estados de ánimo (+)                                      Estados de ánimo (-)

                                              Alegría                                                                                          Odioso

                                           Entusiasmo                                                                                    Abatido

                                             Vitalidad                                                                                      Frustrado

                                              Gratitud                                                                                       Agobiado

                                                  Etc.                                                                                                  Etc.

 

Cuando pasas la mayor parte del tiempo experimentando estados (+) de forma repetida y sostenida en el tiempo, terminas por tener una actitud (+), la cual saca a relucir lo mejor de ti. Cuando tus días transcurren dentro de los estados (-), acabas por tener una actitud (-) y tu potencial y recursos se vienen abajo.

Por eso mi propuesta es la siguiente, que trabajes tu actitud de forma que cuando sea algo integrado en ti y que surja de forma natural, te animes a aprender alguna de las técnicas que perfeccionarán esas habilidades que siempre tuviste, tan solo que ahora se verán maximizadas y te permitirán sacar el provecho que es debido.

 

Photocredit: JD Hancock

 


Alberto Blázquez Guzmán
Alberto Blázquez Guzmán

A los 20 años cansado de una vida de mierda decidí reinventarme y a los 24 crear el estilo de vida que me hiciese feliz. Actualmente ayudo a otros a descubrir su pasión para que vivan vidas más plenas y cumplan sus expectativas. En mi proyecto ABCoach, encontrarás recursos de desarrollo personal y emprendeduría que te permitirán diseñar la vida de tus sueños.

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