En la sociedad del “click” dónde se te asegura aprender inglés en 7 días, conseguir un cuerpo Danone dos meses antes de verano e inflarte a dinero con negocios sin esfuerzo. Ha logrado  dejar al margen conceptos tan vitales como la perseverancia.

 

Queremos el resultado ¡Y ya!

 

Se nos ha olvidado que la evolución natural de la vida es hacer el camino, en todas las cosas. Ninguna puede escapar a esta ley, sin excepción. Y tiene un propósito, enseñarte y dejarte crecer. No se puede forzar a que un recién nacido se convierta en anciano, no puedes pretender ser un ciclista de élite sin haber subido aquellas montañas que deseaban hacerte morder el polvo.

 

[box type=”shadow”]

¡Que levante la mano quien haya decidido hacer todo el camino!

[/box]

 

Yo sin ninguna duda elijo hacer el camino entero, con sus pendientes, tanto las buenas como las malas. Los días de lluvia y los soleados, recorrer tanto los campos de margaritas como los de matorrales con espinas. Decido caminar y caerme, para levantarme y sobreponerme. No se me ocurre otra manera de llegar a todo aquello que quiero lograr.

 

Si pensabas que existía otra forma, siento decepcionarte, pero te han engañado. En la sociedad del “click” nos lo han querido vender de esa forma. ¿Dices que el atajo a ti te ha funcionado? Permíteme decirte que es como un edificio sin buenos cimientos, y tarde o temprano una leve brisa hará que caiga por los suelos.

 

Tenemos que hacer como el buen agricultor con sus árboles, que los atiende días tras día a pesar de las injusticias del tiempo. ¿Pero sabéis qué ocurre? Que plantamos un árbol y deseamos que nos de buenos frutos, y tal vez ese año nos de únicamente uno. Entonces lo castigamos, nos enfadamos con él, le gritamos y le decimos: ¡Eres injusto! ¡El próximo año no te regaré más! Y así contemplamos con sorpresa y rabia que al año siguiente no obtenemos ningún fruto.

 

Avancemos en el camino, llevémonos todas sus experiencias y mantengamos la constancia incluso en los días más grises, armémonos de paciencia y hagamos como hace el Bambú Japonés el cual me gustaría explicarte brevemente:

 

[box type=”shadow”]

“Los primeros meses que se siembra el bambú no ocurre absolutamente nada, es más, durante los siete años siguientes no se ve ningún indicio de crecimiento.

El agricultor inexperto podría pensar que habría comprado unas semillas infértiles, que no sirven para nada. Pero solo aquel que, tras abonarlo y regarlo cada día, puede observar que poco después de empezar el séptimo año.

Éste crece hasta a una altura de 30 metros durante las siguientes semanas mostrándose majestuoso al mundo. ¿Por qué ocurre esto? A pesar de la aparente inactividad, bajo tierra se estaba formando un complejo sistema de raíces que le darían consistencia que necesitaba para mantenerse.”

[/box]

 

Espero que os haya gustado la metáfora y encontréis la enseñanza que esconde.

 

¡Hagamos el camino!

 

 Photo credit: msosad

 


Alberto Blázquez Guzmán
Alberto Blázquez Guzmán

A los 20 años cansado de una vida de mierda decidí reinventarme y a los 24 crear el estilo de vida que me hiciese feliz. Actualmente ayudo a otros a descubrir su pasión para que vivan vidas más plenas y cumplan sus expectativas. En mi proyecto ABCoach, encontrarás recursos de desarrollo personal y emprendeduría que te permitirán diseñar la vida de tus sueños.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Responsable: Alberto Blázquez Guzmán
Finalidad: moderar comentarios.
La legitimación: es gracias a tu consentimiento.
Destinatarios: tus datos se encuentran alojados en mi plataforma de hosting de RAIOLA.
Podrás ejercer tus Derechos: de Acceso, Rectificación, Limitación o Suprimir tus datos enviando un email a info@abcoach.es o ante la Autoridad de Control.
Encontrarás más información en las Políticas de privacidad.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------