“Odio mi trabajo”

“Odio a mi jefe”

“No quiero ir a trabajar”

“Odio trabajar”

“Lo único que quiero es ser feliz”

“Odio a mi compañero de trabajo”

“Lo único que quiero es ser feliz

Apuesto a que si has acabado en este artículo es porque alguna de las frases anteriores resuena en tu cabeza.

Pero tranquilo, no estás solo.

El 69% de la población española afirma que está insatisfecha con su trabajo.

Esto nos da un dato muy interesante y lo que quiere decir es que la mayoría de las personas nos sentimos perdidos.

Seguramente compraste este pack:

  • Estudia mucho y saca buenas notas.
  • Haz una carrera universitaria y a ser posible con salidas.
  • Asegúrate el futuro en una empresa con proyección para poder hipotecarte y crear una familia.

¿Y dónde queda en toda esta ecuación tus pasiones, talentos y propósitos de vida?

Parece ser que a todo el mundo se le olvidó que vas a trabajar una gran parte de tu vida y que si no sientes un mínimo de plenitud acabará por afectarte.

¿En qué?

  • En tu salud
  • En tus relaciones de pareja
  • En tu economía (sí, porque trabajar a disgusto no va a sacar lo mejor de ti)
  • En tus amistades
  • En tu familia
  • Etc

Curiosamente algo con lo que pasas unas 8 horas al día tiene la capacidad de afectarte a todos los niveles.

Entonces, Alberto, ¿está todo perdido?

Ni mucho menos, el primer paso es darse cuenta y el segundo es poner solución.

Mi intención con este artículo es darte una hoja de ruta paso a paso para que puedas dejar el trabajo que te está amargando la vida.

No te voy a decir que será muy fácil y que es un camino de rosas porque eso sería venderte humo y dependerá mucho del contexto de cada persona.

Pero sí que puedo asegurarte que con unos pequeños cambios y determinación te vas a sorprender de los grandes cambios que te esperan.

¿Te he dicho en algún momento que yo también estuve en tu misma situación?

Déjame brevemente contarte parte de mi historia y entonces empezaremos con los pasos para tu cambio.

 

Odio mi trabajo y me siento un esclavo del sistema

 

Corría el año 2005 cuando terminé mi carrera universitaria de Turismo.

Cabe decir además que soy de la Isla de Mallorca y si hay algo que tenemos es turismo.

Yo estaba más feliz que una perdiz porque había alcanzado un “hito” de la vida.

Pero me recorría una extraña sensación entre alegría y vacío.

Para aquel entonces llevaba años devorando libros y formaciones de desarrollo personal.

Era mi segunda carrera universitaria pero yo no me había dado cuenta ya que nadie me había enseñado a descubrir mi camino en la vida (aquí tienes una pequeña guía para descubrirlo).

Mi salto al mundo laboral fue una hostia de realidad.

Tenía una carrera universitaria pero eso no me daba una ventaja respecto a nadie.

Trabajé de camarero, recepcionista de hotel, dependiente de tienda de ropa y entre otras cosas.

¿Dónde estaban la seguridad y “salidas” de las que tanto me habían hablado?

Me sentí engañado y además pasé por una crisis existencial.

Al poco tiempo a todo esto se unió el azote de la gran crisis financiera.

¿No querías chocolate caliente? Pues aquí tienes dos tazas 😉

Mi cabeza me bombardeba…

“Me siento infeliz con mi vida”

“Odio mi trabajo pero necesito el dinero”

“Necesito un cambio en mi vida”

Pero casualidades de la vida que un día me llamaron para una “empresa con proyección “para trabajar en un departamento de Recursos humanos.

Mi familia con muy buenas intenciones me decía: sabíamos que llegaría tu momento.

Yo me daba golpes en el pecho de alegría porque finalmente trabajaría en una empresa turística, en un departamento que me llamaba la atención y finalmente tendría gran parte de esa seguridad anhelada.

En ese preciso instante las empresas españolas echaban a miles de trabajadores a las calles como cubos de basura al vertedero.

Así que para aquel entonces yo era un “privilegiado”.

Un sueldo medio, aire acondicionado y trabajo en una oficina. ¿Qué más se podía pedir?

Bueno, el problema vino cuando ves que tus valores no encajan para nada con la forma de trabajar de tu departamento.

Cuando te das cuenta de que tu jefe te trata como una colilla y que la gente en la empresa intenta aprovecharse a la mínima siempre que les beneficie.

¿Todo el mundo era así?

Por supuesto que no, pero era la tendencia.

El día en que me “castigaron” porque me dijeron que solo hacía mi jornada laboral sin hacer horas extras y que a partir de ahora iba a hacerlas sin cobrar.

Ahí es cuando se acabó todo y decidí despedir a mi jefa.

Puedes imagínate la cara de mi familia, amigos y gente de mi alrededor.

No entendían nada de lo que estaba haciendo, porque con la que está cayendo lo que toca es aguantar, ¿no? 😉

Esa decisión fue durísima y me hizo transitar por trabajos basura.

Tuve intentos de opositar como funcionario, especialmente como bombero pero que finalmente no llevé a cabo por sentirme vacío.

No me voy a extender más con mi historia pero finalmente tras mucho trabajo, esfuerzo y constancia pude formarme en lo que a mí se me da bien:

El desarrollo personal y profesional.

Y así después poder crear la empresa que ves ahora mismo tras esta pantalla.

Como ves yo también estuve ahí.

Y he aprendido unas cuentas cosas en el camino que creo que te van a poder ayudar a dar el salto.

¿Me acompañas?

 

Si quiero dejar el trabajo, primero he de cambiar mi Mindset

Odio mi trabajo: cómo encontrar motivación
Odio mi trabajo: cambio de Mindset

Normalmente ocurre que cuando te encuentras en una situación de “quiero dejar mi trabajo a toda costa” es porque estás totalmente quemado.

Es lo que se llama estar bajo el efecto Burnout.

Cuando estás totalmente quemado y estás al borde del colapso se le llama efecto Burnout Clic para tuitear

Desconozco tu situación y contexto, pero a lo mejor no puedes dejar tu trabajo inmediatamente porque tienes que pagar cosas (como todo el mundo) y no tienes un colchón de tranquilidad.

Y, aunque puedas permitirte renunciar al trabajo, desde mi punto de vista necesitas volver al equilibrio porque desde la reactividad se toman malas decisiones.

Aquí algunos tips que deberías estar aplicando desde YA.

1. El trabajo perfecto no existe

Lo primero que te aconsejaría es que elimines de tu mente la “creencia” de que el trabajo perfecto existe.

No, el trabajo perfecto no existe. De la misma forma que las personas perfectas tampoco.

Yo amo mi profesión pero hay tareas que forman parte del proceso y no me gustan nada.

De esta forma lo que hacemos es poner los pies en la tierra y no sufrir por expectativas infantiles.

2. Deja de quejarte

Te aconsejo que dejes de quejarte y probablemente este sea uno de los puntos más difíciles.

Pero de la misma manera que cuando compartes la alegría te sientes más alegre.

Si compartes la queja fomentas que ese sentimiento se quede por darle más fuerza.

Sí, claro, Alberto es que si no me quejo estallo.

Pues empieza a aprender el milenario arte de “aceptar las cosas” y no me refiero a resignarte.

Aceptar no es resignarse, uno lleva a la paz y el otro al sufrimiento. Clic para tuitear

Simplemente que desde la aceptación mantendrás la cordura sin desestabilizarte y desde ahí sí podrás tomar mejores decisiones.

Si no lo haces por ti al menos hazlo por tu salud.

3. Empieza a amar lo que haces

Seguramente debes estar pensando: ¿odio mi trabajo y quiero dejar de trabajar y tu sugerencia es que lo ame?

Bueno, tengo que decirte que hay gente que está en verdaderos trabajos de mierda y aún así van con una sonrisa de oreja a oreja.

¿Qué les diferencia de ti?

Seguramente su forma de pensar.

Mi propuesta es que intentes centrarte en las cosas positivas de tu trabajo actual, de forma que poquito a poco vayas amando lo que haces.

Y así en un momento, dar el salto para hacer lo que amas (ya sea trabajando en otra empresa o creando la tuya propia).

4. Recuerda que es algo temporal

Esta es una forma genial para reducir la ansiedad en el trabajo.

De repente, las cosas que nos tomábamos como de vida o muerte pierden peso y lo que te trae es un poquito más de paz.

Es como el que sabe que está en el desierto y que a unos kilómetros le han dicho que verá un oasis lleno de agua.

Mientras se recuerde que el oasis está ahí su estancia en el desierto será más llevadera.

 

Si quiero dejar el trabajo he de modificar mi vida fuera de él

 

Mientras conservas tu trabajo actual te conviene hacer algunos cambios fuera del trabajo para que tengas una sensación de desconexión y de esta forma tengas una mayor salud mental y emocional.

Algunos de los consejos que te daría con los siguientes:

1. Céntrate en la vida fuera de la oficina

Esto quiere decir que te involucres en actividades que te gusten, qué disfrutes haciendo las cosas que te apasionan.

Lo que le ocurre a mucha gente es que tienen la sensación de llegar a casa, cenar, dormir y a trabajar de nuevo.

¿Cómo vas a encontrar motivación de esta manera?

Es imposible.

Así que te recomiendo reservarte espacios para desarrollar actividades o asistir a eventos que te den esa sensación de “desconexión”.

Organízate la semana con cosas estimulantes de manera que cuando estés trabajando te sientas alegre al saber que después vas a hacer algo que te encanta.

2. Pasa tiempo con gente que nada tiene que ver con el trabajo

En mi experiencia lo que suele ocurrir es que la gente de tu trabajo se acaba convirtiendo en “parte de tu familia”.

Tantas horas codo con codo hace que quedéis para cenar, que vayáis a algunas fiestas, que asistáis juntos a eventos.

Esto me parece horrible si no quieres llevarte el trabajo fuera del trabajo, ya que ellos te van a recordar constantemente a eso que tanto te quema.

Si estás quemado en tu trabajo no pases tiempo con compañeros de curro fuera del trabajo. Eso no te ayudará. Clic para tuitear

Además inevitablemente hablaréis sobre cosas relacionas con el trabajo y la desconexión va a ser muy difícil.

Esta es una de las peores cosas que hacer cuando odias tu trabajo.

3. Saca tiempo para ti y poder estar a solas

Otra forma de decir: mi trabajo aquí ha terminado es simplemente pasando tiempo contigo mismo.

Sin gente.

Suele ocurrir que a veces cuando estamos tantas horas con personas y más si pasas tiempo cara a cara con el cliente lo que quieres es soledad.

Estar contigo mismo y un poco de música.

Un buen libro.

Una serie que disfrutes.

Así lo que consigues es evitar ese efecto empacho de estar todo el día con el trabajo.

 

Si quiero dejar el trabajo tengo que descubrir mi propósito de vida

Odio mi trabajo: la vida no tiene sentido
Odio mi trabajo: descubrir mi propósito

Mi misión con este blog es hacerte consciente de esto.

De nada sirve decir: “odio mi trabajo”, abandonarlo por impulso y acabar en otro que odies más.

Todos tenemos cosas que nos gustan especialmente y a su vez que se nos dan bastante bien.

El problema que tiene mucha gente es que no sabe detectarlo.

Pero no te culpes, el sistema educativo nunca nos enseño ni le intereso esa faceta tan importante de nuestras vidas.

Si es tu caso me gustaría dejarte estos dos artículos donde te doy algunas pistas: artículo 1 y artículo 2.

Así mismo me gustaría hacer unas breves distinciones de conceptos que debes diferenciar.

-La pasión es aquello que te gusta y te entusiasma.

-El talento es aquello que se te da bien hacer.

-El elemento es aquello que te gusta y se te da bien.

-La vocación es el elemento pero que además el mercado está dispuesto a pagarte.

-Y el propósito de vida es cuando te levantas para llevar a cabo tu vocación con la actitud de servir y crear un impacto positivo en el mundo.

Has encontrado tu propósito cuando lo que haces tiene la intención de servir a los demás Clic para tuitear

Tu intención debería ser llegar a ejercer tu propósito a través de aquello que llamamos “trabajo”.

Ten en cuenta que pasamos 1 tercio de nuestras vidas dedicándole nuestro tiempo al trabajo, por lo tanto, es un área que no podemos tomarnos a la ligera.

De la misma manera que tienes cuidado y eres exigente a la hora de elegir pareja también debería ocurrir lo mismo con esta área tan importante.

 

Si quiero dejar el trabajo puedo trabajar en otra empresa o crear la mía propia

 

En pocas palabras, puedes encontrar un trabajo que te guste o bien crear uno con el que disfrutes.

Yo opté por la segunda opción, sin embargo las dos opciones son válidas.

Ten en cuenta que las dos opciones tienes sus pros y sus contras.

¿Analizamos algunos?

Trabajar para una empresa

Pros:

  • Tienes un salario a final de mes si haces tu trabajo.
  • Aparentemente te da un mayor estabilidad y seguridad económica.
  • Te facilitan las instalaciones para que puedas trabajar.
  • Te olvidas de los impuestos (no tienes que hacer los trimestres y hay empresas que incluso te hacen la renta y te la presentan).
  • Estás acompañado de gente normalmente y no estás en soledad.

Contras:

  • Es difícil aumentar tu poder adquisitivo y el proceso es lento.
  • Si tienes jefe y tiene malas pulgas por lo general has de tragar y aguantar.
  • Tienes vacaciones limitadas.
  • Si te toca un equipo tóxico no es tan fácil cambiar a otro, a veces te obliga a abandonar la empresa.
  • Sueles tener horarios poco flexibles y normalmente has de trabajar en un sitio (aunque eso está cambiando poco a poco).

Crear tu propia empresa

Pros:

  • Tienes libertad de horarios, se acabó la rigidez.
  • Nadie te manda ni te da órdenes.
  • Tu salario puede ir en aumento cada año bastante rápido (si creces)
  • Puedes trabajar deslozalizado (desde tu casa, en una oficina, co-working, un bar, etc)
  • Puedes elegir con quien trabajar y con quién no.

Contras:

  • Depende de tu situación puedes experimentar la soledad del emprendedor.
  • Has de delegar funciones que has de pagar o que te tocaría hacerlas. Ej: una gestoría, un espacio de co-working.
  • Vives en la incertidumbre porque hasta que no rueda la empresa no sabes si facturarás lo suficiente cada mes.
  • Tus vacaciones no están pagadas, así que, o tienes un sistema que te da dinero en automático o probablemente si no trabajas no factures.

Estas son algunas de las diferencias, soy consciente de que hay muchísimas más en cada uno de los escenarios pero puedes hacerte una ligera idea.

Ahora bien, soy consciente de que odias tu trabajo y que quieres escapar de ese infierno, pero la pregunta es:

¿Quiero trabajar por cuenta ajena o prefiero ser mi propio jefe?

 

Odio mi trabajo pero quiero trabajar para otra empresa

 

Me parece una decisión respetable, pienso que (aunque pocas) existen empresas en donde puedes llevar a cabo tu propósito de vida y ser feliz.

He trabajado en un departamento de Recursos Humanos y creo que puedo darte algunos tips para captar la atención de las empresas en su contratación.

1. Crea un buen currículum

Con esto no estoy diciendo que cojas el típico currículum predefinido que te encuentras por Internet, que ocupa varias páginas y escribes todo lo que has hecho en tu vida.

Te diré una cosa, eso es un COÑAZO y echa para atrás a los entrevistadores.

Desde mi punto de vista un buen currículum tiene las siguientes características:

  • Es corto (a ser posible todo en un folio). No hay nada más aburrido que ver un currículum de 3 páginas y además con información de relleno.
  • Solo mencionas la experiencia y habilidades que sean relevantes para el puesto de trabajo. ¿a quién le importa que hayas trabajado en una tienda de ropa cuando te estás presentando para técnico en telecomunicaciones?

2. Estudia la empresa donde quieres trabajar

Los entrevistadores saben que la mayoría de veces te importa un carajo la empresa en sí y solo quieres el dinero.

Pero si quieres llevar a cabo tu propósito de vida, conviene que analices los valores que mueven a la empresa, lo que opina la gente de ella, qué dicen de su ambiente de trabajo, cómo nació y se desarrolló, etc.

Cuando se ve que estás al día e interesado por la empresa que te gustaría trabajar la sorpresa es muy positiva. Clic para tuitear

3. Hazte una lista de las preguntas más frecuentes en las entrevistas

Normalmente las empresas suelen diferenciar dos partes en su tipo de preguntas: las de carácter psicológico y las puramente técnicas.

Cada vez son más las empresas que intentan descubrir cómo reaccionarias en contextos, cómo te manejas en equipo, qué forma de pensar tienes, etc.

Más allá de lo bueno que seas haciendo lo que haces.

En Internet puedes buscar las preguntas y escenarios típicos para tener una idea, así irás preparado y nada te pillará desprevenido.

4. No vayas con prisa te delatarán los nervios

Soy consciente del agobio en el trabajo actual pero si vas con ansias, fallarás.

Solo desde la tranquilidad sacarás lo mejor de ti.

Respira.

No te autoexijas y verás como las cosas salen mejor.

 

Odio mi trabajo pero quiero crear mi propia empresa

odio mi trabajo: no quiero trabajar
Odio mi trabajo: crear mi empresa

Si has optado por esta opción, te felicito.

Es la que personalmente te recomiendo.

No te voy a decir que es un paseo de rosas porque no lo es, pero con las posibilidades que nos brinda hoy día Internet las posibilidades de éxito han aumentado.

Cada vez más personas han decidido trabajar desde casa y empezar con un blog como pilar de su negocio.

El problema que muchos tienen es que no saben cómo empezar a generar dinero de esta manera.

Pero además se saltan algunas de las recomendaciones que te voy a hacer a continuación.

Te advierto que dejar tu trabajo no es cosa de un día para otro (y más si quieres montar tu empresa) y has de tener en cuenta que todo lo que te voy a decir es muy poco sexy.

Pero por lo menos tras varios años de experiencia he podido ver lo que funciona y me parece sensato.

1. Ahorrar dinero para 6 o 12 meses antes de dejar el trabajo

Te seré honesto, yo abandoné el trabajo sin apenas ahorros dejándome llevar por un impulso de desesperación.

Al principio me sentí muy aliviado pero lo que vino después me hizo saborear muchos meses de “pobreza”.

Me parece una absoluta locura que si no tienes al menos, 6 meses o 1 año de ahorros (esta última opción más recomendable) dejes tu trabajo.

No te lances con un proyecto sin tener un mínimo de colchón de tranquilidad, sino acabarás por afectar a tu salud y al proyecto en sí. Clic para tuitear

Incluso, más recomendable es que mantengas el actual trabajo y poco a poco vayas desarrollando ese Plan B que te permitirá escapar.

Ten en cuenta que si vas con las ansias de hacer dinero inmediatamente la calidad de lo que ofrezcas se resentirá, estarás histérico y de malhumor.

No te lo recomiendo para nada.

Porque si antes decía “odio mi trabajo” al final acabarás diciendo “odio mi profesión”.

Y eso no es lo que queremos, ¿verdad?

Hemos de evitar a toda costa que salgas de una cárcel y acabes en otra.

2. Ofrece tu talento gratis (durante un periodo)

Recomiendo que intentes ofrecer tu talento a otras personas de manera totalmente gratuita.

Esto parece contraintuitivo pero te va a permitir recopilar un montón de información para saber exactamente las necesidades y problemas de tu cliente ideal.

Solo así vas a poder vender tocando sus “puntos de dolor” y realmente van a sentir que los entiendes.

Por supuesto, esto no has de mantenerlo muy largo en el tiempo sino que simplemente sea un periodo razonable para después ofrecer tus productos/servicios de pago.

3. Reajusta tu nivel de vida

Sé que se pinta muy bonito.

Sé tu propio jefe, ten horarios a medida, trabaja con el ordenador desde la piscina, sé dueño de tu tiempo y concilia tu vida familiar, viaja más y dónde quieras.

Pero la realidad es que los inicios del emprendedor son muy duros (y más sin asesoramiento) y si no tomas ciertas precauciones pueden acabar contigo.

Entiéndeme, no quiero ser pesimista y agorero. Lo único que no quiero es que pases por unos inicios insufribles por no haber tomado ciertas precauciones.

Te recomiendo que reajustes tu vida.

Esto significa que revises un poco tus gastos con la intención de poder sustentar un estilo de vida con el que te puedas sentir feliz pero a su vez que puedas mantener a flote una empresa.

Vas a ganar en otras cosas como: trabajar a tu manera, sin ordenes ni malas formas, con la posibilidad de hacerlo desde casa, ajustando el horario a tu gusto, etc.

Pero de la misma forma que trae beneficios te recomiendo no derrochar y ser conservador.

Al inicio nunca sabes que puede pasar los siguientes meses y has de estar preparado.

4. Ten muy claro tu modelo de negocio

No puedes lanzarte a montar algo sin saber cual es tu propuesta de valor, de que manera la entregas, cómo vas a monetizar, qué canales vas a utilizar…

Sé que todo esto te puede sonar un poco a chino, pero en este vídeo explico un poco este tema.

Crear tu empresa sin saber tu modelo de negocio es como querer ir a un destino sin tener ni idea del camino a recorrer. Clic para tuitear

Además recomiendo que si puedes le eches un vistazo al libro fetiche sobre este tema: Generación de modelos de negocio.

Este te va a dar más claridad antes de abandonar tu trabajo y lanzarte a la aventura 😉

5. Empieza en pequeño y valida tu idea

Te recomiendo que si puedes invertir la menor cantidad de tiempo y dinero antes de lanzarte, mejor que mejor.

Cuando tengas muy claro a qué te dedicas y a quien te diriges (esto tendrías que saberlo de carrerilla).

Entonces te tocará validar si lo que ofreces interesa.

Yo siempre digo que hoy en día con Internet y creándote un blog te permite de una manera muy económica empezar a testear.

Además, el principal problema con el que se encuentran los que empiezan es que no tienen visibilidad.

Pero con una pequeña inversión en Facebook Ads puedes empezar a traerte tráfico cualificado para comprobar las reacciones, respuestas e interacción.

Si por lo contrario tu negocio es más orientado a lo presencial, puedes intentar ofrecer tu servicio en empresas ya consolidadas para poder testearlo.

De la misma manera que una profesora de Yoga ofrecería sus servicios de Yoga unas horas a la semana en un gimnasio, antes de abrir el suyo.

6. Compra tiempo dejándote asesorar

Uno de los problemas que yo tuve al inicio es que no tuve dinero para invertir en un Mentor, ni formación especializada.

Pero reconozco que a medida que obtuve ingresos e invertí las cosas empezaron a ir mucho más rápidas.

Yo mismo ofrezco un servicio para emprendedores que empiezan de 0 y quieren hacer volar su negocio.

Pero no tiene porque ser conmigo, puede ser con cualquier otro o una formación que sabes que te va a ayudar un montón.

Aquí el consejo es claro: invierte en conocimiento o en alguna persona que ya haya recorrido el camino que a ti te gustaría estar lo antes posible.

 

La decisión es tuya

 

Recuerda que todo tiene sus pros y sus contras y nadie puede decidir por ti.

Como bien sabes tendrás que trabajar tu Mindset porque gran parte del infierno que puedes estar viviendo actualmente viene dado por la manera en que estás interpretando la situación.

Esto no es ninguna justificación para que te quedes de brazos cruzados y lo aguantes todo, pero servirá para calmarte y tomar decisiones a partir de ahí.

Recuerda empezar a trabajar sobre tu entorno para sentir esa desconexión que tanto necesitas para recuperarte mejor.

Intenta en la medida de lo posible descubrir tu propósito de vida para que nunca más tengas que volver a pasar años de tu vida haciendo algo sin sentido.

Y, por último, es tu decisión si prefieres trabajar para otra empresa o si por lo contrario prefieres crear tu Plan B para ser tu propio jefe en el futuro.

¿Qué me dices?

¿Te ha servido el artículo?

Me encantaría que me dijeses en los comentarios cual es tu situación y qué has decidido hacer 😉

 

Fotos Shutterstock: Emprendedor con portatil de Antonio Guillem, Camino nueva vida de Monarexx, Odio trabajo oficina 1 y odio trabajo oficina 2 por Zwiebackesser


Alberto Blázquez Guzmán
Alberto Blázquez Guzmán

A los 20 años cansado de una vida de mierda decidí reinventarme y a los 24 crear el estilo de vida que me hiciese feliz. Actualmente ayudo a otros a descubrir su pasión para que vivan vidas más plenas y cumplan sus expectativas. En mi proyecto ABCoach, encontrarás recursos de desarrollo personal y emprendeduría que te permitirán diseñar la vida de tus sueños.

    9 respuestas a "Odio mi trabajo: tu guía paso a paso hacia la libertad"

    • Adri Nerja

      Hola Alberto, yo tomé la misma decisión que tú, aunque aún estoy en transición. Me parece necesario ir desarrollando tu plan b mientras trabajas, porque si no tienes un colchón económico que te sustente, las decisiones que se tomen van a ir a cubrir las necesidades en vez de a iniciar un negocio duradero.

      Lo cierto es que esa transición es dura, el hecho de ver que todo no va tan rápido como me gustaría y tengo que aguantar en el trabajo actual. Tienes razón con los consejos que das, pero a veces se hace pesado jaja ¿Algún consejo para hacer más llevadero el día a día y sacar fuerzas?

      Un abrazo 🙂

      • Jejeje, buenas Adri!

        Pues te puedo entender perfectamente porque mi proceso tampoco fue rápido, si bien es cierto que yo lo tuve que hacer a salto de mata y apagando fuegos, puedo empatizar perfectamente lo que me comentas.

        Sé que cuesta y en sí no es la solución que quieres escuchar pero en casos como el tuyo, lo único que se puede hacer es:

        A) Seguir en el mismo trabajo y cambiar la mentalidad (lo que te estás diciendo sobre tu trabajo) e intentar encontrar las cosas que te gustan de él (sí, necesitarás un poco de esfuerzo en este aspecto).

        B) Cambiar a otro trabajo que sea de transición mientras desarrollas tu Plan B, para que al menos se te haga más soportable.

        Pero en cualquier caso, no te tomes ese “aguantar” como un sufrimiento. A veces hemos de ser como los niños y encontrar excitantes y emocionantes las cosas más absurdas.

        Te aseguro que te puedes tomar como “reto” tu aguante en esta situación, retarte para volverte cada vez más equilibrado en los momentos de tensión.

        Básicamente practicar y desarrollar una actitud estoica.

        Lo sé, más fácil decir que hacerlo pero ahí queda mi respuesta 😉

        Te deseo muchos éxitos!

    • Yolanda

      Gracias Alberto por tan y valiosa información.
      Me he visto muy identificada con tu caso y experiencia. Yo me encuentro en ese punto donde “odio mi actual trabajo” pero estoy moviéndome y realizando modificaciones en mí, para poder cambiar. Lo que me gustaría es tener mi propio negocio de coaching, mas me da vértigo porque no cuento con apoyo moral ni económico. Pero cuando el corazón habla, no queda más remedio que hacerle caso y seguir sus latidos.
      Muchas gracias y que sigas cosechando éxitos.

      • Hola Yolanda,

        Soy de los que piensa que si finalmente lo quieres acabarás por dar con la forma que funcione para ti para que eso se realice.

        Como digo en el artículo yo mismo tampoco tuve todo el apoyo económico y moral y mírame, hoy en día estoy haciendo lo que pensé hace años 🙂

        Así que ánimo y poquito a poco las cosas van saliendo.

        Un abrazo!

    • David LLop

      Hola Alberto!
      Muchissimas gracias por este post! LLevo un tiempo en que no estoy contento con los trabajos que he realizado y gracias a este post entiendo mejor el porque. Para empezar tal y como dices es muy importante aprender a darle otras interpretaciones a los trabajos que hacemos y buscarles las cosas positivas porque sino al final todo te termina agoviando. En mi caso he tenido una mentalidad poco realista sobre el tema de trabajar de lo que me guste asi que primero tengo que cambiar este mindset para tener las cosas claras. Luego estoy de acuerdo con el tema de conservar el trabajo mientras buscas otro o lo creas porque mientras tanto al menos tienes unos ingresos y lo puedes utilizar para invertir en formación. Dicho esto, mi plan de accion seria el siguiente: Tener un trabajo con el cual me pueda mantener y que me deje tiempo libre para poder ir descubriendo mi proposito de vida y a que me quiero dedicar. Una vez sepa lo que quiero despues empezar a crearlo poco a poco y hasta que no vea que funcione mantener el trabajo. Que te parece? Yo he calculado que esto me puede costar un año o asi,crees que puede ser mas tiempo o menos? Muchas gracias por tu ayuda! Saludos!

      • Alberto Blázquez Guzmán

        Hola David!

        Me parece bien el plan que propones, de nada sirve escapar de un trabajo que no te gusta deprisa y corriendo con la intención de que inmediatamente vas a encontrar aquello que te gusta y va a darte dinero desde el primer minuto.

        Como bien tú dices, lo primero es calmarse y cambiar un poco el enfoque. Después enfocarse en aquello que se haya elegido y formarse y por último ir desarrollando tu proyecto mientras tienes el sustento del otro lado.

        Desde la prisa no salen bien las cosas, hay que dejar sus ritmos para que se vayan desarrollando. Yo creo que en un año puedes hacerlo perfectamente la etapa que comentas 🙂

        Ya nos vas contando.

        Un saludo!!

    • Raúl

      Gracias por tu post.
      Te he descubierto hace poco y me parece genial lo que publicas y te lo agradezco.
      Estoy en pleno cambio pero manteniendo el trabajo. El problema? Que mi actual trabajo no me deja ni tiempo ni energía para dedicarlo al plan B. Es desesperante. Pero aquí sigo!
      Seguiré también leyéndote!
      Saludos 🙂

      • Alberto Blázquez Guzmán

        Hola Raúl!

        Gracias por dedicar un tiempo a dejar tu comentario, entiendo totalmente la situación y la sensación que me dices, así que ánimo y poco a poco 🙂

        Te sigo viendo por el blog.

        Un saludo.

    • Empleado MMVO

      Mi trabajo es horrible. No hay nada que hacer. Termino en 1 hora todos mis pendientes. Todo mundo aquí se hace tonto el resto del día, porque hay muchísimo que hacer pero a nadie le interesa, empezando por los jefes y directores.

      Siento que estoy desperdiciando mi vida con cada segundo que paso enclaustrado en este lugar. Es una de las compañías más ineficientes y conformistas que podrás encontrar.

      Envío de 5 a 10 currículums diarios, en verdad ya no se que hacer. Si alguien odia su trabajo porque tiene demasiados pendientes, le suplico que me pase algunos a mi; solo unos 2 o 3 cientos por favor. Los haré gratis para ustedes con mucho gusto y agradecimiento.

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