Me siento perdido y no sé qué hacer con mi vida.

Esas eran las palabras que más se repetían en mi cabeza, como un disco rayado que no paraba.

Muchas veces intentaba evitarlo y no darle importancia, pero horas o días después me volvía a encontrar con la realidad.

Me sentía perdido.

Me sentía vacío.

Parecía que algo me había robado la alegría y el entusiasmo, si te soy honesto se me hacía muy difícil vivir de esa manera.

Alrededor veía a algunas personas afortunadas que estaban felices porque habían encontrado su camino.

Lo que tenían que hacer.

Curiosamente muchos otros no sabían que hacer con sus vidas pero tampoco les importaba mucho.

No eran como yo.

Un tío preocupado por sentirse pleno y que le gustaría dedicar el resto de sus días a algo con sentido.

Que me hiciese feliz.

Pasaban los días y por más que buscaba en mi cabeza siempre se repetía: me siento perdido.

(Si eres de los que le gusta leer puedes continuar con el artículo que es más completo, si por otra parte eres más de ver y escuchar pues te dejo un vídeo a continuación)

 

De me siento perdido a encontrar mi camino

 

 

Recuerdo que lo que más luz me ha traído a esa sensación de pérdida han sido dos grandes crisis por las que he pasado.

A mis 19 años pasé por una gran depresión y más que sentirme perdido me sentía vacío.

Para encontrar una salida a mi situación lo que empecé a hacer es leer sobre desarrollo personal.

Estaba tan desesperado por encontrar una solución a mi problema (quédate con este dato) que tuve un flechazo con el mundo del crecimiento personal.

Sin darme cuenta estuve durante años devorando información sobre el tema, yo lo veía como un hobby.

Para aquel entonces terminé de estudiar mi carrera de Turismo pero cuando recibí mi diplomatura me volvía a recorrer un sentimiento de vacío.

¿Qué estaba pasando?

La gente se reía y celebraba.

Yo, sin embargo, no compartía esos sentimientos.

¿De verdad iba a dedicarme a esa mierda que había estudiado toda mi vida?

 

Cuando no estás desarrollando tu propósito de vida es cuando empiezas a sentirte vacío Clic para tuitear

 

Nuevamente en mi cabeza aparecía…

Me siento perdido.

Yo seguía dedicando un montón de horas a mi desarrollo personal, pero no veía exactamente qué podía hacer con mi vida.

¿Quizá prepararme para funcionario?

Así tendría un sueldo para toda la vida y podría dedicarme a mis inquietudes cuando acabase mi aburrido trabajo.

De esta manera empecé a prepararme como bombero, pero ese vacío no desaparecía…

Así que abandoné.

Ante la desesperación de no saber qué hacer empecé a trabajar de cualquier cosa…

Pasaron por mis manos profesiones como camarero, dependiente de tienda, recepcionista de hotel, mozo de almacén y administrativo en Recursos humanos.

Este último empleo me permitió ahorrar una buena cantidad de dinero durante dos años y pude invertirlo en formación.

Sí, ¿recuerdas que siempre amé el desarrollo personal?

Pero yo en ningún momento pensé en hacerlo mi profesión, simplemente era para mi propio crecimiento.

Los días de mi vida pasaban y por lo que parecía la vida no estaba dándome pistas.

Yo seguía en un trabajo que odiaba.

Los domingos sufría pensando que mañana sería lunes y los viernes celebraba que escapaba de esa prisión.

 

Si cuando llegan los lunes estás sufriendo porque empieza la semana, entonces algo no va bien Clic para tuitear

 

Me siento perdido es lo que seguía resonando en mi cabeza.

Para aquel entonces me volví más sensible sobre el tema de trabajar en algo con lo que disfrutes, que ames y se te dé bien.

Más que nada porque prácticamente todo lo que hice en el mundo laboral nunca lo disfruté ni le puse ganas.

Todo me sabía a comida rancia de hospital.

Nuevamente estaba teniendo un problema y para aliviar ese dolor empecé a buscar soluciones (quédate con esto es importante para más adelante).

Comencé a formarme en coaching ya que descubrí que estaba muy alineado con el desarrollo personal.

Además empecé a obsesionarme con el tema del propósito, talento, pasión y trabajos con sentido.

Era algo que yo estaba padeciendo en mis propias carnes y quería soluciones.

La vida me lo puso bastante fácil.

Mi desgana, una jefa intransigente y unas condiciones de lo más injustas y estúpidas me hicieron tomar una gran decisión que cambiaría toda mi vida.

Despedí a mi jefa para siempre.

Ahora que conoces parte de mi historia vamos a hacer lo necesario para que empieces a construir la tuya.

De ahora en adelante vamos a desmenuzar todo lo que necesitas saber para crear tu propio camino.

Mi misión es que cuando salgas de aquí tengas un montón de recursos y la claridad necesaria para cambiar tu rumbo hacia una vida con propósito.

 

Causas principales por las que estás perdido

 

Todo en la vida tiene una causa y lo que te está pasando también.

No es casual que de repente estés en el punto en el que te encuentras.

Vamos a hablar de los principales motivos que hace que muchos estén en ese estado de me siento perdido y algunas soluciones para ello.

 

1. No sabes quién eres

 

Este es un clásico y si no sabes quién eres no te culpo. Nunca nos enseñaron a descubrirnos.

Escucharnos y saber por qué sentimos lo que sentimos.

 

Dime la verdad… 😉

  • ¿Cuándo tienes una emoción te paras a pensar por qué sientes lo que sientes?
  • ¿Cuándo se te repite un pensamiento que te hace sentir mal lo sueles observar o más bien haces alguna cosa diferente que pueda distraerte?
  • ¿Observas tus manías y rarezas para entender su verdadero origen?
  • ¿Observas tus reacciones en los diferentes contextos y situaciones?

 

Normalmente nadie suele hacerse este tipo de preguntas ni tampoco llegan a tal detalle de observación.

 

Vivimos en el mundo del Iphone donde todo nos distrae y roba nuestra atención. Clic para tuitear

 

No pasamos tiempo a solas con nosotros mismos.

¿Por qué cuando te aburres y nadie te habla necesitas escribirle a alguien?

Porque tienes miedo de encontrarte contigo mismo y de saber quién eres.

 

  • Empezarás a tener pensamientos.
  • Te harás preguntas.
  • Descubrirás cosas que quizá no te gusten.
  • Deberás enfrentar cosas que evitas.

 

Déjame decirte algo:

En los momentos de mayor sufrimiento es cuando más aprendemos quienes somos y evitar estar con nosotros mismos en esos momentos nos aleja de saber quiénes somos.

 

2. No experimentas lo suficiente

 

La vida nos da la experiencia para entender más, esto quiere decir que cuanto más experimentes más contrastes vivirás y por lo tanto más información tendrás.

Te habrás expuesto a diferentes momentos y contextos lo que te permite salir de tu zona de confort, conocerte mejor y probar cosas nuevas.

Casi todo el mundo tiene una vida rutinaria.

¡Rompe con la rutina!

 

Cuando experimentas conoces las cosas y se abren como “nuevos mundos” ante ti. Clic para tuitear

 

Al abrirte a la experiencia de probar cosas nuevas, aunque sean incómodas, empezarás a conocerte mejor y te pillarás con nuevos gustos.

Prueba algo loco, ¡tirarte en parapente!, viaja a un lugar que nunca viajarías, lee un libro sobre algo diferente, pasa tiempo con aquel que piensas que es raro.

Lo único que te animo es a probar, a que experimentes y salgas del lugar en el que vives bajo algodones.

Las grandes cosas pasan ahí fuera y cuanto más amplíes las posibilidades que te da el mundo, tendrás una mayor perspectiva sobre lo que quieres.

 

3. No te haces preguntas

 

Antes te he comentado que la mayoría de las personas evitan las preguntas incómodas que les hace su propia mente.

Pero voy a ir más allá.

No nos solemos hacer preguntas directamente, simplemente queremos la respuesta YA.

Así de caprichosos e infantiles somos, en una sociedad donde pones cualquier cosa en Google y tiene la respuesta en un nanosegundo.

 

Pero temas como:

 

“ Me siento perdido, no sé qué hacer con mi vida o me siento vacío ” no tienen una respuesta tan sencilla.

 

Y de hecho las respuestas escasean porque poca gente se pregunta sobre esto o encuentra una respuesta clara y contundente.

Esto no es como buscar: “Cómo hacer una paella perfecta”.

Necesitas hacerte muchas preguntas y no evitarlas cuando aparecen en tu mente.

Si te pillas haciéndote preguntas sobre tu vida, lo que piensas, lo que te pasa, lo que sientes o el rumbo que está teniendo eso es sanísimo.

Has de mantenerte firme y pasar unos minutos en silencio, cuando te das el permiso de reflexionar es cuando las grandes cosas pasan.

Te darás cuenta que llegarás a un entendimiento más profundo de ti mismo y esas palabras de me siento perdido empezarán a desaparecer por sí solas.

Porque tendrás muy claro hacia dónde te diriges y qué quieres.

 

4. No piensas en que mañana podría ser el último día

 

Normalmente vivimos como si fuésemos inmortales, desgraciadamente no es así.

Cuanto más joven eres más vives en esa falsa realidad, te crees que a ti nunca te va a llegar.

“Tienes toda la vida por delante”, eso es lo que oyes más frecuentemente.

No te estoy animando a pensar en la muerte o que te vas a morir en poco.

Para nada.

Simplemente te recomiendo que seas consciente de que no eres infinito.

Porque te va ayudar a ser muy práctico.

De repente…

  • Dejarás de enfadarte por gilipolleces.
  • Discutirás menos.
  • Darás más importancia a lo que te hace feliz.
  • Sabrás muy bien tus prioridades.

Lo que quiero decir es que cuando el tiempo se acorta o tenemos la sensación de que esto no es para siempre lo importante se vuelve lo importante.

Y por lo tanto no te dejas seducir por los cantos de sirena, ni la niebla que no te deja ver las cosas.

Vas al grano y sabes cuál es tu rumbo a seguir.

Esto te hace pillar una claridad que antes no tenías y la sensación de me siento perdido va cayendo por su propio peso 😉

Ahora que ya tienes una idea general de cuales han podido ser las causas vamos a por las claves para encontrar nuestro camino.

 

Claves prácticas para descubrir tu camino

 

me siento perdido
Me siento perdido: claves prácticas para descubrir tu camino

 

Al principio del artículo si lo recuerdas te puse entre paréntesis unos datos a tener en cuenta para que prestases atención.

Porque aquí es donde vas a ver una clara relación.

Principalmente me he encontrado con dos formas fundamentales en las que de manera natural surgen las pasiones o las cosas que deberías hacer.

¿Preparado para borrar de tu cabeza ese pensamiento de me siento perdido?

 

1. Por necesidad y sufrimiento

 

Al principio te contaba mi historia y te decía que yo pasé por dos grandes crisis que me hicieron perder totalmente el rumbo.

Sentirme fuera de juego y sin saber qué hacer con mi vida.

En ambas me encontré ante un problema real (una necesidad en toda regla), entonces lo que hice para aliviar ese “dolor” o “sufrimiento” es encontrar una solución.

Curiosamente cada vez que me enfoqué en solucionar estos grandes problemas importantes para mí, acababa enamorándome del proceso.

Porque para mi tenían una importancia de verdad en mi vida.

 

Esto quiere decir que a medida que te encuentres con dificultades que tengan relevancia para ti te darás cuenta que acabarán por gustarte.

 

Mi caso no es el único.

Encontrarás mucha gente que ha sido obesa y han llegado a estar en forma y les enamora tanto el proceso que lo hacen su estilo de vida.

O incluso verás personas que han padecido una enfermedad pero lograron salir de ella y te explican cómo lo han hecho y viven para ello.

Te pongo estos dos ejemplos pero puedes verlo constantemente en todas partes.

Es como una fórmula maestra que se repite una y otra vez.

Pero lo mejor es que funciona.

 

2. Por curiosidad genuina o interés

 

Rara vez vemos una cosa que nos fascina tanto y nos atrapa de por vida.

Por lo general suele manifestarse como una curiosidad y a base de experimentarlo acaba por atraparnos.

Esto se ve muy claro entre los chavales.

Por ejemplo, yo cuando era pequeño mi abuela me regaló una figurita de un dinosaurio.

Me gustó tanto el tema que le pedía a mi madre que me comprase fascículos o libros sobre dinosaurios.

Veía todas las películas y documentales que podía.

Era una afición extrema.

De la misma forma ocurre entre los adultos.

 

Por esa misma razón he comentado anteriormente que hay que experimentar, probar y exponerse a cosas nuevas.

 

Porque normalmente esa es la forma en que un día hacemos “clic” y aunque empiece de una manera muy sutil después puede coger fuerza.
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Es muy importante que abras tu mente y te des el permiso de dejar entrar cosas nuevas en tu vida.

La rutina es el veneno para que ocurra lo que te he estado explicando.

 

Sin talento no hay vocación

 

me siento perdida
Me siento perdido: sin talento no hay vocación

 

Vale, seguramente con todo lo que te he contado estés pensando:

“Ya no me siento tan perdido, ¿pero qué pasa si no se me da bien lo que me gusta?”

Normalmente suelen ocurrir dos escenarios:

  • Te das cuenta de lo que te gusta y resulta que eres bueno.
  • Algo te empieza a gustar pero no eres bueno todavía.

En el primer caso no hay ningún problema porque tu única preocupación debería ser lanzarte cuanto antes a convertirlo en tu profesión o negocio y comprobar que le interesa a la gente.

En el segundo caso sería tener un plan con la intención de mejorar en esa área, comprobar que eres bueno y cuando tengas un control aceptable entonces probarlo en el mercado.

La cuestión es que tienes que pasar tiempo con eso que te llama la atención para darte cuenta de si tienes facilidad para ello y eres bueno.

O si por lo contrario deberías enfocar tus esfuerzos en alguna otra cosa que también te genere curiosidad.

 

Hay una cosa que me gustaría comentar y es la siguiente:

 

“Para llegar a ser bueno en casi cualquier cosa requiere un 20% de tu esfuerzo, pero para ser un fuera de serie en esa área suele requerir el 80% restante”.

 

Por ejemplo, si quiero ser bueno en un idioma puedo llegar a serlo en relativamente poco tiempo.

Por otra parte, para ser parecido a un nativo me llevará muchos años poder alcanzarlo.

Esta lógica lo puedes aplicar a todo.

Y lo que intento hacerte llegar es que no necesitas ser un maestro para poder vivir de ello.

Tu deber debería ser poner tu talento al servicio de los demás en seguida que tu nivel sea bueno, con el tiempo terminarás por volverte un maestro.

 

Recuerda:

Tu pasión sin su dosis de talento no irá a ninguna parte, hay que ser bueno. Clic para tuitear

 

Te recomiendo el siguiente ejercicio

 

Pregúntale a la gente que te quiera de corazón en qué eres bueno. Que te digan con qué te identifican.

¿Cuándo piensan en ti qué cosa les viene a la cabeza?

Cuando pienso en ti me viene la palabra… golf!

Me viene la palabra… diseño!

Es un ejercicio muy potente, hazlo y ya me cuentas los resultados 🙂

 

Hazlo rápido y barato

 

Seguramente en este punto ese pensamiento de me siento perdido ya habrá perdido gran parte de su fuerza o por lo menos tendrás las cosas más claras.

Como ves una vez sabes qué hacer con tu vida, lo que te apasiona y en qué eres bueno has de ponerte manos a la obra.

Mucha gente no sabe por dónde empezar, pero mi consejo sería:

Hazlo rápido y lo más barato posible.

¿Por qué rápido?

Pues muy sencillo.

Estamos en la era de la información y todo vuela. No te conviene estar muchísimos años preparándote, perfeccionando tu plan o esperando el momento perfecto.

No, no… olvídate de eso.

 

Has de ponerte al servicio de los demás rápidamente, para recoger feedback y entonces ir mejorando durante el proceso.

 

Así estarás actuando como los grandes.

¿Por qué barato?

Porque no tiene ningún sentido gastarte un dineral sin saber si lo que haces le interesa a la gente o tendrás un beneficio económico.

Gracias a las nuevas tecnologías e Internet todo eso se ha simplificado mucho.

Puedes arrancar con un blog como el mío, la cámara de tu móvil para enriquecer el contenido, un servidor decente y a explorar!

En cuestión de días u horas puedes tener algo listo que irá mejorando a medida que pasen los días.

Con los negocios tradicionales cuesta más pero la idea debería ser la misma, comprobar lo más rápidamente posible que tu idea es valiosa para los demás.

 

Ahora es tu turno

 

Llegados a este punto creo de corazón que tienes muchísimas ideas e información para aplicar de inmediato.

Saber qué hacer con tu vida no es una cosa del día a la mañana y el pensamiento de me siento perdido tampoco desaparecerá así porque sí.

Por eso mismo te animo a que explores con toda la información que te he dado.

 

Porque ahora tienes dos opciones:

  • Coger esta información y decir que algún día la aplicarás.
  • Tomarte en serio cada una de mis palabras para poner solución a tu situación.

Si te interesa profundizar más en el tema puedes echar un vistazo también a mi curso.

En cualquier caso, me encantaría leer tus comentarios, saber tu opinión y conocer tu caso más al detalle!

Un abrazo.

 

¿Estás interesado?

 

Dado la gran acogida que ha tenido este artículo, muchos de vosotros me contactáis por email para pedirme si os podría ayudar a clarificar vuestro propósito de vida.

Para hacerlo más fácil, los que esteis interesados podéis contactar conmigo haciendo clic en el botón naranja que dice «Quiero más información».

Os llevará a un formulario con unas cuantas preguntas que me permite conoceros mejor y saber con más exactitud si alguna de mis soluciones os puede ayudar.

Si veo cláramente que te puedo ayudar y que podríamos trabajar juntos te llamaré para conocerte un poco más, conocer tu situación con más detalle y así decidir que solución es la que se adapta más a tu contexto actual.

 

Quiero más información

 

 

Fotos vía Shutterstock: hombre ciego, brújula, artista pintor


Alberto Blázquez Guzmán
Alberto Blázquez Guzmán

A los 20 años cansado de una vida de mierda decidí reinventarme y a los 24 crear el estilo de vida que me hiciese feliz. Actualmente ayudo a otros a descubrir su pasión para que vivan vidas más plenas y cumplan sus expectativas. En mi proyecto ABCoach, encontrarás recursos de desarrollo personal y emprendeduría que te permitirán diseñar la vida de tus sueños.