Artículo invitado escrito por Edu Serrano.

 

Sabes que no estás viviendo a tu máximo potencial.

Llevas demasiado tiempo en trabajos donde no te sientes identificado.

La falta de control hace que lleves una vida algo caótica, sobretodo en el plano emocional, ya que muchas veces es tu miedo, tus emociones (y no tú) las que controlan tu vida.

Puede que tengas algunas ideas para hacer de tu pasión tu profesión, pero no sabes por dónde empezar.

De hecho tus miedos, inseguridades y bloqueos mentales te boicotean. Te dices a ti mismo:

“No valgo para esto”, “no soy lo suficientemente bueno”, “no puedo hacerlo”…

Te sientes triste y desorientado.

Estás atrapado, encadenado mentalmente. Y las cadenas invisibles son las más pesadas.

Menuda paradoja.

Pues déjame decirte algo: tú mismo te has construido esa cárcel.

Pero tranquilo, que no eres el único.

¿No crees que ya va siendo hora de descubrir tu mejor versión?

 

Yo estaba en la misma situación que tú

 

Cuando fui a la universidad sentía un vacío muy grande en mi interior y era una persona infeliz.

Creía que era poco inteligente, feo, aburrido e inferior a los demás…

Me autosaboteaba constantemente, y esos pensamientos limitantes eran un lastre inmenso para mi desarrollo como persona.

Tampoco tenía ni idea de cuál era mi talento.

A los 21 años estaba a punto de acabar una carrera que no había elegido yo, si no mi familia.

Nada que no hayas escuchado ya.

Después de unas 15 entrevistas para trabajar como becario en prácticas cobrando unos ridículos 400€, finalmente conseguí un trabajo.

Con lo que ganaba era feliz (más o menos). En el fondo no quería quedarme allí por mucho tiempo.

No podía, entre otras cosas porque no estaba relacionado con lo que quería hacer.

¿Y qué quería hacer? Pues no tenía ni puta idea, si te soy sincero. 

Finalmente surgió la oportunidad de estudiar en el extranjero. Desde entonces mi vida dio un vuelco y empecé a cuestionar las creencias con las que había sido educado por mi entorno.

 

El camino que nos marca la sociedad

 

Dicen que los cuentos están escritos para que los niños se duerman y para que los adultos despertemos. Voy a contarte uno y verás porqué:

Había una vez un niño que fue al circo y vio a un elefante gigante haciendo un show espectacular. Al acabar el show, el domador encadenó una de sus enormes patas a una pequeña estaca de madera.

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Fotografía: Vinoth Chandar

El niño, sorprendido, le preguntó a su padre:

“Papá, ¿por qué no escapa el elefante? ¡Con lo grande que es, aun estando domesticado esas cadenas no deberían frenarlo!”

El padre no sabía qué contestarle a su hijo. Otra persona, que escuchó la conversación, le aclaró sus dudas:

“El elefante no escapa porque lleva atado a esa estaca desde hace muchos años, cuando era un elefantito. Al principio lo debió intentar con mucha fuerza pero la cadena lo frenó. Con el paso de los años, el elefante acabó frustrado, cansado y resignado. Ahora ya ni se lo plantea.”

El ser humano ha vivido toda su vida con esas cadenas en forma de creencias limitantes, adquiridas desde bien pequeño porque no podía cuestionar al profesor, ni a los padres, ni a la sociedad.

El niño, como el elefantito, va creciendo y con el tiempo esas creencias en forma de cadenas se han hecho más grandes y juegan un papel fundamental en su vida.

Pero hoy estamos en un cambio de era, la era de la responsabilidad personal.

¿Sabes qué decían los sabios de oriente? Que no ves el mundo como es, si no como eres tú.

Te voy a contar mi experiencia personal y las 3 claves que aprendí para disolver creencias limitantes.

 

1. Conócete y acéptate

Soportaste casi dos décadas de un sistema educativo diseñado no para pensar por ti mismo ni ser creativo, si no para obedecer órdenes e imitar el pensamiento de otros. Tú, yo y todos.

No es fácil liberarse de esa influencia.

Ten la humildad de reconocer que eres un ignorante porque no te conoces a ti mismo. Yo lo reconozco todos los días, y por eso aprendo constantemente.

Como te comenté antes, con 21 años y a punto de acabar la carrera tenía mil creencias limitantes, y sus efectos eran devastadores:

  • Me ponía nervioso al hablar con desconocidos, por mi timidez y mi miedo al rechazo.
  • Me frustraba porque no conseguía ligar con mujeres (consecuencia directa del miedo al rechazo),
  • Me veía poco preparado e incapaz de conseguir un trabajo en lo que me gustaba: el marketing.

Pero surgió una oportunidad que cambió mi vida por completo: un viaje en solitario por estudios.

El día que aterricé en Alemania yo no lo sabía, pero volví a nacer. Conocer todas aquellas personas de tantos países y puntos de vista distintos, recibir todo tipo de estímulos y estar rodeado de tantas situaciones enfrentándome constantemente a mis miedos, hizo que empezara a replantearme mi viejo sistema de creencias.

Pero volví, y durante dos años hice lo que se esperaba de mí: encontrar un trabajo, cambiarme por otro estable y comprarme mis cosas… (más adelante te hablaré de esta etapa).

Hasta que me harté, no me sentía para nada identificado con lo que estaba haciendo.

Dejé mi trabajo y me tomé un tiempo. Después de pensarlo mucho cogí mi mochila y me fui de viaje solo por Asia. Necesitaba aclarar de alguna manera mis ideas, y vaya si lo hice.

Continué aprendiendo inglés, asimilando todo lo que estaba viviendo poco a poco, conociéndome y aceptándome a mí mismo.

Además conocí personas maravillosas, tanto locales como occidentales.

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Viajar por aquellos países tan distintos me ayudó a poner mis miedos, mis creencias y todo mi ser en perspectiva.

También escribía en mi diario (empecé a hacerlo en Alemania) todo lo que pensaba sobre mí mismo, lo que veía a mi alrededor y las emociones que sentía (sobretodo en momentos difíciles de asimilar). Esto te lo recomiendo encarecidamente, a mí me ayudó a ordenar mis pensamientos y emociones y a ser más consciente de mis actos y mis decisiones.

Descubrí que mis pasiones son los viajes y el desarrollo personal.

Desde entonces esta es mi premisa:

Toma el mando de tu vida escuchándote a ti mismo, conociéndote y aceptándote sin condiciones. Sólo así serás libre para cambiar.

 

2. Asume tu responsabilidad

No eres tu nombre, ni tu trabajo, ni tu partido político, ni tu país. Eres algo mucho más profundo, pero te han educado para tener, no para ser.

Cuando viví aquel año estudiando en el extranjero empecé a interesarme más por vivir experiencias que tener posesiones, pero seguía culpando a mi familia, al gobierno y a la sociedad de mi situación.

Me comportaba como una víctima y creía que todo el mundo tenía la culpa menos yo.

Sobretodo pensaba que todos mis males tenían que ver con mis padres: cómo me habían educado, lo que me habían privado de hacer, y un largo etcétera.

Con el tiempo entendí que lo hicieron lo mejor que pudieron. Finalmente aprendí a emanciparme emocionalmente de ellos, asumiendo la responsabilidad de mi vida y agradeciéndoles el aprendizaje que me brindaron. Estaba en paz y mi relación con ellos mejoró.

Empecé a entender que no hay que esperar nada ni de tu familia, ni de la sociedad, ni de nadie, si no que eres tú y sólo tú el responsable de tu vida y de gestionar tus emociones, nadie más.

Piensa por un momento en el inicio de la era industrial.

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Fotografía: William Creswell

Los campesinos tuvieron que pasar a las fábricas y eran tratados como máquinas productivas reemplazables. Seguían siendo analfabetos porque el conocimiento estaba en manos de unos pocos privilegiados.

Desde no hace mucho los trabajadores de las fábricas se trasladaron a las oficinas, pero la diferencia es que, debido a la globalización (no voy a entrar en si es buena o mala) el conocimiento se ha democratizado, lo que significa que está al alcance de todos.

Sin embargo seguimos viviendo en una sociedad paternalista: hemos asumido que el estado o las empresas deben hacerse cargo de nosotros. Supongo que eres consciente de que eso se acabó.

¿Por qué estamos aún condicionados por las viejas creencias? Porque nuestra educación está basada en la era industrial y la queja y el victimismo continua gobernando nuestra vida.

Pero hoy en día no hay excusas: tienes toneladas de conocimiento a un clic de distancia y gratis.

Y si tienes dinero ahorrado, mejor invertirlo en formación que en comprarte un coche, ¿no crees? Eso hice yo.

Deja de culpar al gobierno, a tu familia y a la sociedad. En lugar de ello asume tu responsabilidad y acéptate no sólo a ti, si no también a tus circunstancias y estarás en paz con tu alrededor.

Toma las riendas de tu propia educación y fórmate para la nueva era que viene.

 

3. Sé proactivo y pasa a la acción

Cuando empiezas a conocerte, a aceptarte a ti mismo y a asumir tu responsabilidad, cobras consciencia de que quizá sí puedes hacer de tu vida algo con sentido.

Adquieres comprensión y empoderamiento de ti mismo.

Bajo mi punto de vista, hay varias formas que pueden ser utilizadas al mismo tiempo (recomendable) para agilizar el proceso y disolver de una vez por todas tus creencias limitantes:

  • Hacer ejercicios de meditación como el yoga, mejoran tu cerebro.
  • Escribir un diario en el que plasmes tus pensamientos y emociones.
  • Leer libros prácticos sobre desarrollo personal (aquí tienes 13).
  • Invertir en formación.
  • Viajar en solitario.

La última, como comenté antes, fue un auténtico punto de inflexión para mi autoconocimiento y desarrollo como persona, aunque también utilicé a la vez las otras cuatro y el impulso fue estratosférico.

Aunque me costó asimilarlo, a la vuelta de mi viaje por Asia me noté una persona más madura, con mayor aceptación sobre mí y mi alrededor.

Continué dando forma a un proyecto que está alineado con lo que pienso y siento.

Entendí que yo tenía el poder de cambiarme a mí mismo si quería cambiar el mundo, me había liberado de las viejas creencias.

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Como es difícil explicar en pocas palabras el impacto que puede llegar a tener en tu vida, en mi eBook gratuito te doy 10 recursos fundamentales para llevar tu desarrollo personal al máximo en tu viaje, y además te regalo otro para que planees el viaje de tus sueños y conozcas las 3 fases que vives.

No busques la aprobación fuera, si no en ti mismo. Este es el mejor momento de la historia, si quieres hacer de tu pasión tu profesión levántate ya del sofá, experimenta y averigua cómo puedes poner tus pasiones y talentos al servicio de los demás aportándoles valor.

Y tú, ¿vas a seguir quejándote o vas a tomar acción hoy?

 

Foto shutterstock: creencias limitantes

 


Edu Serrano
Edu Serrano

Hace dos años dejé mi trabajo porque quería hacer algo con sentido. Me fui de viaje por el mundo con una mochila y empecé a quitarme la máscara y a conocerme a mí mismo. Descarga gratis la guía “5 herramientas para tener más confianza hoy”.

    11 respuestas a "Las 3 claves definitivas para disolver tus creencias limitantes"

    • LiliJob

      Excelente, es increíble la cantidad de limitantes con las que he crecido y que difícil ha sido darme cuenta de ellas, con este mega post, he quedado más que motivada a romper con las limitaciones del pasado y a tomar acción en mi vida.

      Muchas gracias Edu, un saludo!

      • Edu Serrano

        Hola LiliJob,

        Me alegra que el artículo te haya motivado. Todos crecemos con muchas limitaciones pero lo positivo es darse cuenta a tiempo, no cuando estás en tu lecho de muerte. Ahora ya sabes que hay que pasar a la acción para disolver esas cadenas invisibles 🙂

        Mucho ánimo y gracias por tu comentario. ¡Un fuerte abrazo!

    • Luisa

      Este post fue uno de esos momentos épicos, en los que sientes que estás utilizando tu subconsciente. Es escalofriante saber que lo que escribes es totalmente cierto pero así también es maravilloso porque además de mi, motivas a muchas personas a trabajar para sentirse bien consigo mismos, después de todo la vida es una sola. Gracias Edu, que el universo te regale más sabiduría y más vida.

      • Edu Serrano

        Hola Luisa,

        Muchísimas gracias por tu comentario, ha sido como una inyección de energía positiva para el día de hoy 🙂

        Me alegra haberte motivado y espero que consigas consigas sentirte mejor y vivir una vida que merezca la pena, sin esas creencias limitantes que tanto nos frenan.

        Un abrazo!

    • Jose Luis

      Gracias Edu por tu post. A veces sabemos q ese cambio es necesario lo sentimos dentro a gritos y algo nos detiene sin saber… O sabiendolo y ahi es donde no arrancamos, sin embargo leyendote comprendo q es posible dar aunque sea un pequeno paso y confirmo esos pensamientos q llegan a mi mente. Gracias nuevamente y un saludo desde Miami.

      • Edu Serrano

        Hola Jose Luis,

        Muchas gracias por tus palabras 🙂 Exacto, lo que nos detiene no es más que nuestro ego, que nos hace creer que estamos a salvo cuando en realidad nuestra esencia quiere salir a relucir. Lo más importante, además de reconocer la situación, es dar un paso adelante.

        Un fuerte abrazo desde Barcelona!

    • Andrés

      Hola Edu
      Me encantó este artículo!

      Creo que en algún momento todos nos hemos puesto en el papel de víctimas, pensando que lo que nos pasa es culpa de todos menos nuestra.

      Pero solo cuando tomamos las riendas de nuestras vidas las cosas empiezan a mejorar.
      Lamentablemente, muchos no lo hacen por miedo al “qué dirán”, y se pierden de muchísimo.

      Cuando se trata de vivir, lo mejor es tener siempre en mente una frase que dijo Alberto en la entrevista que le hiciste hace poco: “¡al carajo si te juzgan!”

      Un abrazo!

      • Edu Serrano

        Hola Andrés,

        Me alegra que el artículo te haya encantado 🙂 Sí, esto de ponerse en el papel de víctima es muy común desgraciadamente, y es difícil librarse de ese pensamiento y asumir la responsabilidad de tu vida.

        Veo que se te quedó grabada la frase de Alberto eh jajaj. La verdad es que la soltó tal cual porque es totalmente cierto. Siempre estaremos en mayor o en menor medida pendientes de la opinión de los demás, pero no hay que dejar que nos cohiba.

        Un fuerte abrazo!

    • Aida Selene Magaña Rojo

      Pues muchas gracias, veo que eres muy joven y acabo de aprender mucho de ti. Ya leí la recomendación que me hiciste favor de enviarme y. Prometo seguir en contacto contigo respecto de las dudas y avances que iré teniendo. Un saludo.

      • Edu Serrano

        Hola Aida,

        Fantástico, gracias por tus palabras 🙂 No dudes en contactarme nuevamente, espero que vayas avanzando sin pausa pero sin prisa.

        Un abrazo!

    • Goyo Matia

      Hola Edu!

      Gracias por arrojarnos más luz sobre las creencias limitantes.

      Personalmente pienso que algunas veces somos nuestro peor enemigo y podemos llegar a desarrollar un perfecto y maquiavélico “autosabotaje” que nos impide avanzar hacia nuestras metas.

      La buena noticia es que ¡¡SON SOLO CREENCIAS!!, es decir que nuestro cerebro ha tomado como ciertas, percepciones totalmente subjetivas de hechos objetivos, y que al igual que se instalaron en nuestro cerebro, se pueden “desinstalar” y sustituir por otras más beneficiosas.

      Un fuerte abrazo y gracias de nuevo.

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