Artículo de autor invitado escrito por Jesús Millán

En el post de hoy traigo como colaborador y testimonio de mi programa formativo: Vive tu leyenda a Jesús Millán el cual te explicará sus sensaciones, el cambio que ha tenido su vida y cómo funciono el programa para él.

Adelante Jesús!

Fue un 18 de julio de 2014, el día del cumpleaños de mi hermana (apasionada dónde las haya del desarrollo personal) cuando me llegó la primera newsletter semanal. Por su puesto, no presagiaba que poco después me descubriría aprendiendo cómo escribir mi propia leyenda.

Ya antes había estado visionando parte del inmenso material que tenía en su canal Alberto. Por aquel entonces, aún continuaba preguntándome por qué tanta gente subía videos gratis en Youtube, publicaban artículos de gran calidad en sus blogs y proporcionaban, en general, información muy valiosa a coste cero… ¡¡y accesible a todo el mundo!!

La cuestión es que yo, como muchos otros, ya llevaba mucho tiempo empapándome de todo lo que decían estas personas, aplacando mi sed de conocimiento por muchos canales, picoteando aquí y allá…

Y sí, pese a todo, mi situación de vida seguía la misma de siempre: me seguía levantado a la misma hora, hacía mi rutina mañanera calcada al día anterior, mis sesiones de deporte en la playa, lecturas recomendadas, mis experimentos en la cocina… todo igual, como cada día. Pero siempre con el rabillo del ojo puesto en el reloj: a las 4 y cuarto salía de casa para picar billete en el trabajo a las 4 y media (hice bien en alquilar un piso al lado del trabajo: calidad de vida ante todo).

 

Hasta que…

 

… por fin un día me decidí. Tengo que reconocer que aún me duele sólo pensar el tiempo que estuve buscando y buscando en todas partes, con una sensación permanente de desasosiego e intranquilidad, pero… ¡¡sin saber qué coño buscaba!!

Quizás te resulte familiar, si no ahora, en algún momento de tu vida: no te falta de nada, tienes todas (o casi) las necesidades cubiertas, un trabajo reconocido y bien remunerado, un agradable entorno social… y ojo!! eres consciente de ello, por lo que lo valoras enormemente todo. Pero (y aunque no entiendas por qué) no acabas de sentirte pleno, realizado.

Ya no era cuestión de buscar nuevos retos deportivos, como tantas otras veces, ni seguir formándome en la profesión que ejercía por mantenerme ocupado “con algo relacionado con lo mío”, porque, ni me motivaba por un lado, ni me servía para nada por otro. No merecía la pena seguir cortando y despejando maleza de un camino equivocado.

¿Sabéis qué? Llegado un momento dado, quién te avisa realmente de que no estás en el camino adecuado, en tu propio camino, no es otra persona que tú mismo. Tu “yo” evolucionado, ese que no deja de crecer conforme avanzas en la vida, comienza a tomar consciencia de que lo primero que hay que hacer para efectuar un cambio en la dirección que marca tu destino es ser honesto. Honesto contigo mismo para reconocer que pasa algo dentro de ti y merece ser atendido.

A día de hoy comprendo perfectamente a qué se debe esa sensación. Pero en el momento en el que sucedía no sabía que llevaba demasiado tiempo viviendo sin coherencia ni congruencia alguna: hacía una cosa, pensaba otra y sentía Dios sabe qué.

 

Atento si comienzas a notar:

  • Sensación de intranquilidad, desasosiego y angustia frecuentemente.
  • Que aún teniendo todas tus necesidades cubiertas, no te sientes feliz.
  • No creces laboralmente; y aún cuando lo haces, apenas dura “el subidón”.
  • Ojo aquí: enfermas o tienes molestias físicas mucho más recurrentes de lo que cabe esperar para el estilo de vida que llevas.
  • Que te irías del trabajo hoy mismo si su situación te lo permitiese. Y si se pudiera ayer, mejor todavía.
  • Odias los lunes, los martes, los miércoles, los jueves y los viernes. Los sábados o domingos, si los trabajas, también. Sólo durante la jornada laboral, porque cuando finaliza, estás contento.
  • Aunque no odies nada, preferirías mil veces estar haciendo otra cosa que signifique algo para ti y los demás.

 

Así que topé…

 

… con alguien que se las daba en conocer de primera mano esa misma sensación, salvando las peculiaridades de cada situación. Y no sólo alguien que empatiza y conecta contigo, narrando en sus vídeos verdades que resuenan estrepitosamente en ti, sino que además sabe qué hay que hacer para resolver esa situación.

Un plan de introspección, indagación intrapersonal y re-descubrimiento; algo así como: “despeja de una vez esa bandada de pájaros de tu cabeza y comienza a escucharte. ¿Por qué no vives tu propia leyenda?”.

“¡Ohhh my god!”. Son ya demasiadas personas que no dejan de mandar el mismo mensaje. Y todos parecen saber muy bien de lo que hablan. ¿Será verdad que existen métodos y técnicas para saber qué te apasiona? ¿Y que en la mayoría de ocasiones (y cada uno a su ritmo) podemos reconducirlo como medio de vida?. Tras un par de mails de dudas y unos pocos “clicks” después, ya estaba experimentando el método.

 

¿Conoces el Efecto Mariposa?

 

“El aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo”.

EFECTO MARIPOSA 2

Photo credit: Takuma Kimura

Esta frase puede resumir el término acuñado por el meteorólogo Edward Lorenz, cuyo significado inicial alude principalmente a los grandes cambios climáticos que se pueden derivar de pequeñas variaciones iniciales. Así, el batir de las alas de una mariposa se hace sentir al otro lado del planeta en forma de tsunami.

Ahí es nada.

Pero más allá de este curioso concepto de la teoría del caos, cuenta con su extrapolación en el ámbito de la psicología: en un mundo cambiante y dinámico, una (aparentemente) insignificante variación puede dar lugar, por amplificación, a una evolución totalmente distinta a la que se daría en ausencia de ese cambio. En otras palabras: un pequeño cambio “clave” al comienzo de un proceso puede ocasionar una situación totalmente diferente a si no se llevara a cabo dicho cambio.

Lo cierto es que hay que ser valiente para tomar algunas decisiones, como la de comprometerte a conocer tus pasiones, destrezas y talentos. Quizás no tan valiente como ese león africano que nada teme, pero sí lo suficiente para tomar acción.

Porque el efecto mariposa está ahí, existe y opera indefectiblemente al margen de su conocimiento. Por eso ya te aviso: posiblemente tu vida, aunque no lo pretendas, vaya a mejor.

 

Apelando al efecto mariposa, tienes que saber que:

  • Una vez inicies tu proceso para descubrir tu elemento, vas a sentirte fantásticamente bien. Con cierta sensación de alivio y ligereza, por así decirlo.
  • Realmente lo necesitabas. No podías seguir más tiempo con miope sin serlo.
  • No hay marcha atrás: el aleteo ya está dado.
  • De hecho, no merecería la pena dar marcha atrás. Lo último que necesitas es fallarte a ti mismo a estas alturas, mandando un claro mensaje a tu subconsciente: “una vez más, volvemos a no tomarnos en serio”.
  • Estás en el camino hacia tu nuevo “tú”. ¡¡Disfruta mientras creces!!

Una nueva forma de pensar 

 

Por norma general, los cambios no suelen resultar cómodos. Esos que vienen impuestos por nuestro entorno, fuera de nuestro control, casi nunca lo son. Pero hasta los cambios que sí elegimos efectuar, de manera consciente, tras sopesarlos detenidamente y después de equiparnos con un buen chute de voluntad, actitud positiva y grandes dosis de autoconfianza, también suelen venir escoltados de sensación de inseguridad, inestabilidad e incertidumbre.

Una vez das el paso y decides escribir tu propia leyenda, lo primero que debes cambiar es tu propio pensamiento. No te preocupes por cómo hacerlo. Aunque existen infinidad de prácticas y técnicas, todas ellas muy válidas, lo más efectivo es dar el primer paso. De verdad.

Hoy día se sabe que el 90% (como mínimo) de lo que pensamos hoy es exactamente lo mismo a lo que pensamos ayer. Y antes de ayer. Y hace una semana, un mes… somos muy fieles a los patrones de pensamiento que adquirimos. Mientras no se produzcan cambios sustanciales en el entorno a los que nos tengamos que adaptar, o nos expongamos a unas meditadas y seleccionadas fuentes de información, nuestro cerebro tiende a seguir con la misma canción.

La cosa cambia cuando, una vez sentimos lo que queremos hacer, comenzamos a actuar siguiendo el trazado que marca el plan. Actuando diferente, obtenemos resultados diferentes; estos resultados son el mismo cambio en sí que buscábamos en el entorno, por lo que no podemos seguir pensando lo mismo.

Por eso, es necesario aceptar que ante una nuevo panorama al que nos debemos de adaptar modificaremos también nuestros pensamientos, nuestros valores y criterios.

Recuerda que son cambios buscados, elegidos por ti, por lo que probablemente afectarán de forma positiva sobre tu crecimiento personal.

 

Y por favor, ten en cuenta que:

 

  • Puestos a cambiar, que sea lo más positivo posible.
  • Generes impacto favorable en los demás, así como en el entorno.
  • Sea sostenible en el tiempo: la vida se asemeja más a un maratón que a los 100 metros lisos.
  • El miedo, en cualquiera de sus formas, estará ahí. Obsérvalo, hazte su amigo y sigue a lo tuyo.
  • Los cambios no llevan mucho tiempo en implementarse… mas si en consolidarse. Se paciente y sobretodo, ¡persevera!.

 

Primeros efectos colaterales

 

Decidir encontrar tu pasión y convertirla en tu profesión no es todo. De hecho, sólo es una parte de una transformación que lleva tiempo gestándose.

Me explico.

 

Si estás aquí, leyendo esto, probablemente sea por uno de estos dos motivos :

 

  • Eres una persona que sabes o intuyes que cada vez son más los que toman consciencia de aquello que les gusta hacer y desarrollan las competencias necesarias para ponerlo en valor en la sociedad.
  • Haces lo que te gusta, o por lo menos, te gusta lo que haces; pero no sabes qué dirección profesional darle.

 

Lo que se traduce en que tú también comienzas a creer (de verdad) que existe otra forma de ver el mundo. Toda la información que puedas encontrar en este blog o en otros semejantes resuenan ya en ti. A mi me pasó lo mismo.

Concretamente en mi caso, en un lapso de tiempo no superior a un año, ya me había ventilado una veintena de libros de desarrollo personal, recorrido de “Pe a Pa” otros tantos blogs y visionado incontables vídeos de YouTube sobre el tema. Todo esto compaginándolo con un trabajo a tiempo completo, claro.

 

Este camino de contínua e intensa instrucción me llevó a otros aprendizajes paralelos, como por ejemplo:

 

  • Hay vida más allá del viejo paradigma laboral. A decir verdad, no sabía que hubiera otro diferente al que vivía entonces.
  • Qué es exactamente el talento y la idea de que se puede desarrollar (y cómo). Hasta la fecha, mis creencias sobre esto tachaban a los genes como los únicos artífices del talento natural de las personas. Claro que esto no es tan raro si pensamos en el sistema educativo que tenemos...
  • No tiene por qué haber una única pasión escondida esperando ser hallada. Pueden ser múltiples e ir variando durante la vida.
  • Las pasiones pueden tener muchos disfraces y ser percibidas de diferentes formas. No sé como no me había dado cuenta de que llevo toda mi vida tratando de conocerme y mejorarme para, luego, enseñarlo a los demás en forma de interesantes conversaciones.
  • La superación personal y, sobretodo, definir una finalidad que nos trascienda son esenciales para la felicidad del individuo.

 

BRÚJULA DIBUJO

Photo credit: SAMANTHA COOK

 

Otros aprendizajes paralelos

 

No puedes empezar tu nuevo estilo de vida con la misma tinta con la que garabateabas tus días en el pasado.

Eso es así.

Expliquémonos…

Una nueva forma de pensar acarrea una nueva forma de hacer, que comporta el desarrollo de nuevas habilidades. De hecho, resulta inevitable: adentrarte y profundizar en nuevas disciplinas y materias implica el aprendizaje y perfeccionamiento de las aptitudes necesarias para practicarlas. ¡Es maravilloso!.

Y lo mejor de todo es que, desarrollar esas habilidades necesarias para poner en práctica tu actividad supone retar tus capacidades constantemente, lo que se traduce en frecuentar mucho más a menudo la zona de flujo: ese punto en el que te encuentras “abandonado” a la faena, en un presente eterno y en el que tan bien se encuentra uno.

En mi caso, está suponiendo un cambio total de “quehaceres” en mi vida ordinaria, tanto en el tipo de actividades que llevo a cabo como en la mejora de otras habilidades necesarias para ponerlas en práctica. Simplificándolo un poco: he pasado de graduar la vista de las personas a graduar su alma :).

La cuestión es que no me ha quedado otra que liberar de nuevo mi creatividad, re-aprender a escribir textos (de argot y temática totalmente distintos a los que eran habituales), reconciliarme con la tecnología y más concretamente con todo lo relacionado al mundillo online,… y en general, a pegar un buen salto fuera de mi zona de confort.

 

Si asumes el compromiso de hacerte feliz debes asumir también que:

 

  • Como diría Carol Dweck, la autora de “La actitud del éxito”, tienes mentalidad de crecimiento: lo acabas de demostrar dando el primer paso. Reafirma éste con sucesivos pasos que te acerquen a tus metas.
  • No te quedará más remedio que aprender nuevas disciplinas y habilidades. Esto, lejos de ser obstáculos para lograr tus objetivos, son precisamente los aprendizajes que debes tener para alcanzarlos. Sólo de ti depende escoger la interpretación adecuada.
  • El compromiso se asume de forma activa: la acción es lo que culmina todo lo pensado y planeado. Si te quieres de verdad, tienes que demostrártelo con algo más que con palabras.
  • No todo son situaciones estresantes: nuevos retos, nuevas oportunidades… y también nuevas personas y entornos que conocerás, propios del nuevo mundillo del cuál ahora tú también formas parte.

 

Si llegas hasta el final, no volverás a trabajar en tu vida

 

¿¿¡¡Te parece poco!!?? Ya no te limitas sólo a disponer la actitud necesaria: eso probablemente ya lo tengas. Porque ya no sólo te gusta lo que haces, si no que haces lo que te gusta. Y parece lo mismo, pero no lo es…

 

  • Cuando logras disfrutar haciendo lo que haces, indudablemente has elegido trabajar y plasmar una actitud positiva y potenciadora ante las circunstancias. De todas formas, no necesariamente trabajas en aquello que te apasiona hacer.
  • Si haces lo que te gusta, el disfrute viene solo. Eso que haces por placer, lo haces ahora con carácter de servicio al prójimo. Es mucho más probable (y sencillo) adoptar una actitud adecuada y generar conductas mucho más adaptativas.

 

En el primer caso, hay actitud. En el segundo, hay actitud y vocación.

Personalmente, hace algún tiempo que no tengo una agenda que diferencie la planificación del trabajo, del ocio y del tiempo libre. Todo son lo mismo.

Evidentemente, esto no implica un mínimo de organización y establecer algunas prioridades; ni que todas las actividades diarias giren en torno al mismo tema. Pero sí suelen estar más o menos vinculadas al desarrollo de mi propósito.

 

Efecto embudo

 

Te has decidido a descubrir tu pasión y convertirlo en tu Lifestyle. Te has dado cuenta de lo cara que puedes vender tu vida si transitas otro camino. No quieres vivir la vida que otros han elegido para ti y estás dispuesto a enmendar tus errores del pasado. Pero…

… pese a todo, no estás totalmente convencido. Te interesan demasiadas cosas (o tal vez ninguna, lo cuál me preocupa), no acabas de ver claro qué cosas haces con cierta facilidad y menos aún vincularlo a una salida laboral. No desesperes.

Un proceso de tanta introspección y ejercicio del autoconocimiento como “Vive tu leyenda” te conduce a lo que yo llamo “efecto embudo”: acotas radicalmente el abanico de intereses, de manera que comprendes realmente qué cosas SÍ tienen un significado real en tu vida.

No es lo mismo un hobby o pasión que esa fuente de distracción que te mantiene abstraído durante un cierto tiempo de una realidad que no te gusta. Y es que, el que más o el que menos, cae víctima por sobredosis de información; por otro lado, algo bastante lógico en un mundo en el que cada dos años se duplica toda la información que se había generado a lo largo de la historia hasta el 2003.

Pero eso no son pasiones, son pasatiempos. Y aprender a discriminarlos es esencial para acercarte un poco más a tus verdaderos objetos de interés.

Nadie te asegura topar con tu elemento a las primeras de cambio. Lo que sí es seguro es que identificarás todas esas áreas en las cuáles te sientes más a gusto, canalizando en ese embudo sólo lo que te gusta y dejando ir lo que no.

 

Lo más importante…

 

… es siempre lo que no se ve, pero está ahí.

Decidirte por escribir tu nuevo camino constituye en sí un proceso de conquista interior. Haces vívidos una serie de valores que te acercan, un poquito más, a tu propia excelencia.

 

Te lo digo porque, al hacerlo:

 

  • Has sido honesto contigo mismo, reconociendo que hay algo en tu interior que reclama tu atención. No es fácil escuchar el silencio.
  • Estás dispuesto a ser lo suficientemente humilde como para, en primer lugar, aceptar que no sabes; en segundo, para aprender lo que necesites.
  • Aceptas la responsabilidad de qué sólo de ti depende empuñar ese pincel y hacer la “obra de arte de tu vida”.
  • Encarnas el coraje necesario para brincar a la acción.

 

La virtud de hacer fácil lo dificil.

“Vivir mi leyenda” fue difícil hasta que dejó de serlo.

 

¿A quién no le ha pasado algo parecido a esto?:

 

Un buen amigo te ha invitado a una fiesta a la que ya no puedes decir que no. Más que nada, porque te apetece y quieres ir. Por otro lado, sabes que no conoces a casi nadie y que probablemente tendrás que romper el hielo si no quieres pasar demasiado tiempo aislado y aburrido. Se suceden los días y te inventas mil excusas para no ir. Estas excusas son para ti, racionalizadas por tu hemisferio izquierdo cerebral para justificar tu miedo a lo desconocido. Pero no piensas echarte para atrás. Finalmente vas y… ¡¡tachán!! ¡¡Vaya pedazo de noche!! Te vas de la fiesta con 30 amig@s más!! Le pides explicaciones a tu amigo de por qué c… no te había invitado antes (Amigo: ¡¡pero si siempre te lo digo y nunca quieres so cab***!!).

Algo parecido experimenté yo en su momento. Aparecen infinidad de excusas para no pasar el tiempo suficiente contigo mismo y reflexionar acerca de lo que te gustaría hacer con tu vida. Luego compruebas que no es tan difícil y que, además, es agradable, necesario y, sobretodo, ¡¡liberador!!.

Lo mejor del método fue sin duda la sencillez y facilidad de los ejercicios que hice para entender cuales eran mis inclinaciones. Y es necesario recalcar estos dos adjetivos: sencillez y facilidad. Cuando uno se encuentra en ese punto de tremenda confusión, desorientación e incluso por qué no decirlo, frustración… lo que menos quieres es encontrarte con un proceso demasiado complejo. Necesitas preguntas acertadas y respuestas sentidas. Respuestas que no procedan de un proceso lógico de pensamiento que te lleve a una conclusión; más bien emociones que te lleven a la acción. En otras palabras: preguntas y ejercicios claves dirigidos al corazón.

Tengo que reconocer, que en mi caso supuso una especie de “sanación del alma”. No era la primera vez que indagaba en mi interior buscando respuestas, pero jamás lo había hecho de una forma tan organizada y metódica, llevando un registro de los resultados que cada vez se canalizaban más en ese embudo que anteriormente comenté.

Dicho esto, es necesario aclarar que si no hay disciplina, no hay respuestas que valgan. De hecho, ni tan siquiera hay respuestas. Estoy seguro de que para cualquier proceso de autoconocimiento serio es necesario asumir un rol activo desde el principio. Hacer lo que hay que hacer, estés como estés y te encuentres como te encuentres. Pensar en lo que haces, pero sobretodo, creer en ello. Y si no crees demasiado en el proceso… haz como si creyeras, porque a creer también se aprende.

Los personajes más grandes que han existido a lo largo del tiempo, se ocuparon antes o después de escribir su propia historia. Las personas más felices que a día de hoy cohabitan con nosotros este planeta, populares o no, también han aprendido a hacerse cargo de ellos mismos. Reescribir tu vida está ahora más a mano que nunca, pues jamás hubieron tantas oportunidades para vivir tu propia leyenda.

 

Si al igual que Jesús te gustaría descubrir tu pasión y darle una dirección profesional, entonces estás de suerte, porque el día 23 de Septiembre se lanza la segunda edición de mi programa formativo online Vive tu leyenda. Si estás interesado de recibir una notificación prioritaria cuando empiece su lanzamiento y no perdértelo entonces simplemente déjame tu nombre y correo electrónico en el siguiente formulario.

Sobre el autor

Jesús1

A día de hoy, estoy centrado en guiar y ayudar a otras personas a encontrar su paz y bienestar interior. Puedes conocerme un poco más en www.jesusmillan.com, ver más artículos como éste y descargarte gratis mi “Guía para Tu Éxito Interior”.

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Alberto Blázquez Guzmán
Alberto Blázquez Guzmán

A los 20 años cansado de una vida de mierda decidí reinventarme y a los 24 crear el estilo de vida que me hiciese feliz. Actualmente ayudo a otros a descubrir su pasión para que vivan vidas más plenas y cumplan sus expectativas. En mi proyecto ABCoach, encontrarás recursos de desarrollo personal y emprendeduría que te permitirán diseñar la vida de tus sueños.

    4 respuestas a "Cómo escribir tu propia leyenda"

    • Lourdes

      “Haces lo que te gusta, o por lo menos, te gusta lo que haces; pero no sabes qué dirección profesional darle”
      Justo por ese motivo me paré a leer tu articulo.
      Feliz de que puedas compatir tu leyenda y que no dejemos de aprender el resto.

      • Jesús Millán

        Hola Lourdes!!
        Lo cierto es que hacer lo que te apasiona y vivir de ello es la máxima expresión de realización profesional. Pero no siempre es posible.

        En cambio, sí es posible conseguir que lo que haces, te guste, pues eso es cuestión de actitud (y sobre nuestra actitud tenemos el 100% de control, aunque no lo sepamos).

        Un saludo!!

    • Nieves

      Me ha encantado tu reflexión y ntiendo perfectamente por muchas de las cuestiones por las que has pasado. Me alegro que hayas encontrado “tu elemento” en el cual puedes desarrollarte. Mucha suerte y gracias por compartir tu experiencia.

      • Jesús Millán

        Hola Nieves!!

        Muchas gracias a ti por comentar, antes de nada.

        Nuestro elemento es el medio en el que deberíamos estar viviendo todos, sin excepción. Muchas personas nos vemos abocadas a buscarlo de forma activa, pues nuestra educación nos desvía desde bien pequeñitos.

        Espero que tú también te encuentres nadando en “tu elemento”, o muy cerca de él.

        Un saludo!!

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