Aprender a ser feliz no es una tarea sencilla y parece la asignatura pendiente que todos tenemos.

Incluso hay una industria creciente encargada de aliviar esa necesidad y de traer alivio al sufrimiento que trae consigo.

Yo mismo he padecido en mis carnes verdadera infelicidad y todavía sigo pasando por episodios en los que preferiría irme a dormir para dejar de pensar.

¿Nunca te has preguntado si hay algo mal en ti?

Seguro que sí.

Desde mi punto de vista tenemos ideas y creencias tan arraigadas de cómo deberían ser las cosas que acaban por convertirse en pensamientos disfuncionales.

Por lo que no es de extrañar que la cantidad de gente que hay diagnosticada con depresión vaya en aumento.

Yo mismo pasé por una depresión hace bastantes años.

En este artículo no tengo la pretensión de “curar la infelicidad”, ni si quiera de decir que lo que yo digo es la verdad absoluta.

Lo que te contaré considero que es una forma diferente (y desde mi punto de vista revolucionaria) para abordar el tema de la felicidad.

Para así entenderla.

Observarla desde otros ojos.

Y desgranar sus mecanismos de funcionamiento.

Si prefieres ver un vídeo que te resuma las ideas principales puedes verlo justo aquí abajo, si por lo contrario quieres más información y saber todos los detalles, entonces sigue leyendo.

 

Para aprender a ser feliz primero hay que detectar algunas cosas importantes

 

La sociedad te está confundiendo

Tenemos la idea romántica de que tendríamos que ser felices siempre.

De que es un derecho que tenemos como seres humanos y que nuestra existencia en esta vida debería ser desde ese punto.

Vemos esa idea implantada y promulgada por un montón de películas (desde muy pequeños se da a entender esto), libros, revistas e incluso personas consideradas como referencias.

La realidad es que cuando abres tus ojos por las mañana te encuentras con el desafío (y la belleza) de vivir que trae consigo infortunios, contratiempos y eventos externos que no te dejan mantenerte en ese estado utópico de constante felicidad.

 

Tu biología quiere sobrevivir, no ser feliz

Cuanto antes lo aceptes, mejor.

Hemos perpetuado como especie porque hemos sido muy buenos detectando posibles amenazas y riesgos.

Detectar “lo malo” “lo negativo” le ha sido muy útil a tu biología para mantenerse viva, por lo tanto tienes miles y miles de años de condicionamiento.

Cuando quieres únicamente mantenerte positivo y estar feliz entras en una pelea que estás destinado a perder.

Una pelea de un peso pesado que lleva una eternidad evolucionando.

Sería casi como pedirle a un pez que en vez de nadar intente caminar ya que es así como debería ser.

Ser feliz todo el tiempo es un mito

No te dejes seducir por los cantos de sirena.

Está comprobado que la felicidad son 4 mensajeros químicos (neurotransmisores y hormonas).

Te los presento porque más tarde hablaremos sobre ellos:

Todos ellos se desencadenan en determinados momentos y escenarios diferentes, los cuales una vez pasados sus efectos hacen que “la chispa de la felicidad” se esfume.

 

Los sabios de oriente tenían razón

Cuando lees sobre el taoísmo, budismo, hinduismo y las culturas orientales te das cuenta de que enfatizan el sentimiento de paz y no el de felicidad.

Estar en paz con uno mismo y el entorno, trae consigo bienestar y curiosamente muchas veces te hace sentir feliz.

Pero la gran diferencia es que para entrar en esa calma, quietud, bienestar, aceptación y presencia tan característica del sentimiento de paz has de tomar simplemente una decisión.

Dejar de resistirte a la vida y dejar que se exprese como está siendo. Ahora.

Pero tu felicidad, por otra parte, está comprometida por los mensajeros químicos que tengas en ese momento en tu cuerpo.

 

Tu felicidad está condicionada por 4 elementos que la mayoría desconoce

 

ser feliz
Tus amigotes para aprender a ser feliz

 

Todos hemos escuchado alguna vez de que los corredores cuando terminan tienen “un chute” que les hace sentir como en una especie de “nirvana”.

O simplemente, habrás notado que al terminar de ver una comedia te sientes más feliz, más contento.

Esto son cosas muy obvias, que la mayoría hemos percibido pero que no entendemos cómo funcionan y que no sabemos replicarlas a voluntad.

Te pido por favor, que en esta sección, me prestes mucha atención porque seguramente te voy a aclarar muchísimas cosas de tu vida y tu felicidad.

Como dije anteriormente…

 

Tu biología está preparada para detectar las amenazas, no para hacerte feliz. Clic para tuitear

 

Sino subestimarías la cantidad de comida que tienes y no cazarías cuando hay que hacerlo para tener reservas cuando lleguen las vacas flacas.

O trayéndolo a un escenario más actual, podría ser por ejemplo…

Que estuvieses en paro y al no contemplarlo como una amenaza para tu supervivencia, te pillaría el toro y te encontrarías en una situación precaria en la que estás en la calle y casi sin poderte mantener.

A tu cerebro le fascina detectar amenazas y posibles peligros.

Le da igual que te preocupen.

Es más, le encanta que te preocupen.

Le da igual que te den miedo.

Es más, le encanta que te den miedo.

Así se asegura de que tomas acción para sobrevivir y previenes otras acciones estúpidas que podrían quitarte la vida.

Esto que te estoy diciendo puede sonarte muy a hombre de las cavernas.

Pero la realidad es que en cuanto al cerebro y la felicidad en sí, eres muy parecido a ese peludo.

Vamos a comprender entonces estos 4 mensajeros químicos que son los creadores de tu felicidad.

 

Dopamina

La dopamina es un neurotransmisor diseñado para que cumplamos nuestras expectativas y cubramos nuestras necesidades.

Lo que quiere decir que es maleable.

Ya que las necesidades puede haberlas reales o ficticias, es decir, que tú te creas que necesitas algo realmente “para sobrevivir” y no sea verdad.

Y en cuanto a las expectativas pues cada uno tiene las suyas y entonces es diferente en cada individuo.

Tu cerebro en este caso lo que hará es que en base a tus expectativas y necesidades liberará dopamina (el cual te motivará a tomar acción) y una vez hayas cubierto esa necesidad/expectativa te hará sentir muy bien (feliz).

Te voy a poner un ejemplo:

Si tú te has impuesto aprender inglés porque crees que será bueno para tu carrera profesional y eso te dará más dinero y abrirá a nuevas oportunidades (te ayudará a sobrevivir).

Y te has hecho un plan de aprendizaje diario de inglés, el cual cumples cada día, lo que va a ocurrir es que cada vez que alcances el “objetivo” te sentirás feliz por la liberación de dopamina.

 

Serotonina

La serotonina es otro mensajero químico pero que actúa de manera diferente.

Se libera a través de la dominancia, el respeto y acaparar la atención.

Este mensajero químico lo que pretende es que tus genes perpetúen y obtengas los mayores beneficios de tu entorno.

Ten en cuenta que aquel/aquella que recibía el respeto y atención de los demás, por lo general, tenía una posición superior en la jerarquía de las tribus.

Lo que quiere decir que seguramente tenía a los hombres/mujeres más hermosos, la mejor comida y las mayores comodidades, etc.

Y sobre todo, lo que le interesa a tu biología, posibilidad de esparcir tus genes.

Ejemplo en la vida actual:

Imagínate que alguien aprendió a que cuando hace bromas (sean graciosas o simplemente para herir sentimientos), obtenía el respeto, atención y además dominaba a los demás.

Eso se quedó grabado en su cerebro y le liberó serotonina para que se sintiese muy bien (realmente feliz). Así se animaría en el futuro a repetir ese mismo patrón.

Por lo que ahora de manera inconsciente tiene ese tipo de comportamiento porque le ha ayudado en su supervivencia.

O eso cree su cerebro.

 

Oxitocina

La oxitocina tiene otra forma de proceder pero que también te hace sentir feliz.

Esta se libera cuando sientes que formas parte de un grupo, está relacionada con la pertenencia.

Ya que tu biología sabe por miles y miles de año de información que cuando ibas solo por la estepa africana era muy fácil ser devorado por un depredador.

Y por lo tanto pertenecer a un grupo era importante para sobrevivir.

Un ejemplo:

Cuando estás con un grupo de amigos los cuales tenéis unas creencias similares y os dirigís hacia un futuro similar, entonces segregas oxitocina.

Tu cerebro te está premiando con esa sensación de felicidad para que te quede muy muy claro que permanecer en grupo es bueno.

 

Endorfinas

Las endorfinas curiosamente actúan como la morfina, vendría a ser como nuestra morfina interna.

El efecto suele ser de bienestar y ligera sensación sedativa.

Curiosamente el cerebro libera endorfinas cuando hay dolor de por medio.

Esto es muy simple.

Cuando éramos monos y recibíamos un zarpazo de un depredador, además de liberarse adrenalina también se liberaban endorfinas para  “no sentir el dolor” y así poder sobrevivir.

Como ves el tema va siempre de supervivencia.

Ejemplo actual:

Cuando haces un ejercicio muy intenso en el que ya te cuesta respirar y tu musculatura no da para más, lo que suele pasar al acabar (si no te has pasado 3 pueblos).

Es que te sientes relajado y muy muy bien (más feliz).

El cerebro ha interpretado que ha habido un dolor y por lo tanto te ayuda a no sentirlo.

Una vez dicho todo esto, vamos a ver como nuestras propias hormonas de la felicidad nos pueden hacer infelices y cómo somos adictos a ellas sin darnos cuenta.

Nota: No te preocupes porque más adelante te contaré cómo usarlas bien, para ser más feliz.

 

Eres un adicto y no lo sabes

 

como ser feliz
Eres adicto a tus propios ciclos

 

Todos somos adictos a la forma en que hemos acostumbrado a nuestro cuerpo a sentir estas hormonas y neurotransmisores.

Se han creado patrones mentales muy reforzados por la química y por eso te pillas teniendo pensamientos o comportamientos tóxicos.

Los mensajeros químicos que te he comentado más arriba están diseñados para darnos esa “chispa de felicidad” que la sociedad tanto nos ha metido en la cabeza.

Y como nos gusta la sensación pues intentamos liberar esos componentes químicos de maneras muy variopintas, que incluso rozan lo disfuncional.

Por eso tienes que tener mucho ojo y examinar cómo estás pensando y actuando.

Para corregir los patrones que te hacen infeliz e incorporar aquellos que te vayan a ayudar en tu felicidad para el día a día.

Te voy a dar algunos ejemplos positivos y negativos con el mismo mensajero químico.

 

Ejemplo con dopamina positivo

Te estableces como objetivo (expectativa) hacer 3 tareas diarias y que te dirigen hacia un objetivo mayor que cumplirás en unos meses.

Te has dado cuenta que tu tiempo es limitado y siendo realista puedes cumplir como máximo 3 tareas marcadas, en caso de poder hacer alguna más lo harías solo si quieres.

Una vez has cumplido las tres tareas te reconoces tu trabajo, que lo has hecho bien y te das una palmadita en la espalda.

Tu cerebro libera dopamina por saber que lo has cumplido. Te sientes bien y al día siguiente estás motivado para hacer tus 3 tareas diarias.

 

Ejemplo con dopamina negativo

Imagina la lista de las personas más ricas del mundo.

Una persona se encuentra en el segundo puesto de la lista y quiere llegar al primer puesto (necesidad creada).

Sabe que con unos pocos millones podría desbancar al primero.

Actualmente está haciendo 1.000.000€/Día pero sabe que para poder acceder al primer puesto de la lista debería estar haciendo 1.100.000€/Día.

Por lo que decide tomar acciones estratégicas para que eso ocurra la siguiente semana y apura al máximo para que todo salga adelante.

Pero para su desgracia se da cuenta la semana siguiente de que se quedó en 1.050.00€/Día.

Así que como no se ha cubierto su “necesidad creada” libera cortisol, la hormona del estrés y se siente muy infeliz.

Nota: Esta persona quizá en un inicio cuando empezó su negocio, tenía la “necesidad de cubrir mínimos cada mes para comer” y le funcionó, así que su cerebro le reforzó con dopamina para que lo siguiese haciendo en el futuro.

Pero esta necesidad de tener comida para sobrevivir, es real. La de facturar 1.100.000€/Dia es una necesidad creada disfuncional que le traerá infelicidad.

 

Ejemplo con serotonina positivo

Imaginemos que una persona crea un grupo sobre un a actividad que se le da especialmente bien.

Y de manera “desinteresada” lo que hace es ayudar a otros para que consigan algo.

De esa forma al sentir que acapara la atención y es admirado y respetado libera serotonina, pero en este caso es por una buena causa.

 

Ejemplo con serotonina negativo

El ejemplo de un dictador podría ser el más claro ejemplo de serotonina negativo.

Una persona que se encarga de matar con tal de satisfacer su necesidad de dominancia, respeto y atención.

En el que cada vez que alguien va en contra de él lo que hace es aniquilarlo, así que su cerebro le recompensará con serotonina para hacerle sentir bien.

 

Ejemplo con oxitocina positivo

Abrazas a tu pareja y empatizas con algún problema que tenga para que sienta que tiene tu apoyo.

De esta manera sentís que estáis a salvo (aunque después seáis muy independientes ambos) y que confiáis el uno del otro, se crea un lazo de pertenencia y liberas oxitocina.

 

Ejemplo con oxitocina negativo

Formas parte de un grupo pero no expresas tu opinión por miedo a que no te acepten.

Por lo tanto empiezas a crear un ciclo vicioso gestionado desde el miedo y en donde recibes la recompensa de pertenencia pagando un precio muy alto.

 

Ejemplo con endorfinas positivo

Te das una ducha de agua fría durante 2 minutos tras un entreno moderado.

Tu cuerpo al percibir el agua fría como un “impacto” lo que hace es segregar endorfinas para que puedas resistir el “daño”.

De esta forma también mejoras tu sistema inmunológico y te llega más sangre a las articulaciones.

 

Ejemplo con endorfinas negativo

Te gusta el running pero cada vez entrenas más y más kilómetros para sentir ese “chute”.

Como cada vez necesitas más kilómetros para sentir esa sensación, dado que tu cuerpo se ha acostumbrado, empiezas a notar que te duelen las rodillas.

Llega un punto en que no puedes salir a correr más por una lesión de rodilla.

 

Eres adicto a tus mensajeros químicos y ellos dominan tu vida desde las sombras. Clic para tuitear

 

Como ves todos tenemos adicción a estos mensajeros químicos, pero se pueden utilizar de diferentes formas y crear resultados diferentes.

El 99% del tiempo los usamos de manera inconsciente.

Y por lo tanto, nuestra felicidad es como una montaña rusa.

La cuestión aquí es:

Saber identificar los ciclos tóxicos para cambiarlos y convertirlos en positivos.

Crear nuevos ciclos positivos para determinados propósitos y contextos.

De esta manera podré gestionar de manera controlada “mis chispas de felicidad” y sin efectos secundarios por estar en un ciclo tóxico.

 

Ejemplos que yo mismo utilizo en mi vida diaria

  • Cuando tengo una situación que sé que es desafiante u estresante suelo hacer ejercicio intenso antes y acabar con una ducha de agua fría durante unos minutos. (Endorfinas)
  • Cada día intento a las 20pm desconectarme de las redes sociales, esto incluye apagar teléfono y ordenador, para poder hablar con mi novia sobre lo que nos ha sucedido en el día, darnos apoyo y cariño. (Oxitocina)
  • Dedicarme a desarrollar mi propio proyecto ABCoach es una forma estimulante de poder ayudar a los demás, de sentir respeto por lo que hago, obtener atención y hasta admiración en determinados momentos. (Serotonina)
  • Todos los días cuando acabo de trabajar miro las tareas que he hecho y durante un minuto me reconozco y doy la enhorabuena por el trabajo hecho. (Dopamina)

Si te interesa saber más sobre todo lo que estamos dando quizá deberías echarle un vistazo a mi curso Libertad emocional.

 

El lado oscuro de los 4 elementos

 

como ser feliz
Los químicos de la felicidad tienen lado oscuro

 

Si has llegado hasta aquí tengo que advertirte del lado oscuro de confiar únicamente en tus mensajeros químicos.

Crear a voluntad únicamente estos elementos NO es la solución para ser feliz constantemente.

Esa idea te la tienes que quitar de la cabeza.

Por la siguiente razón:

Cuando segregras dopamina, serotonina, oxitocina o endorfinas es un “estallido” que tiene una duración y cuando ésta desaparece se produce un “vacío”.

¿Te suena esto?

Por eso te comentaba que es técnicamente imposible estar en la felicidad todo el tiempo.

Dado que cuando se acabe el efecto sentirás que te falta algo o incluso si empiezas a razonar de manera equivocada comenzarás a sentirte mal.

Deja la felicidad impuesta por Hollywood en las películas y confía en formas más saludables como las  que te voy a contar.

 

Pon Mindfulness en tu vida

 

Si me sigues me habrás escuchado hablar de los beneficios del Mindfulness, incluso me habrás visto recomendar el que es para mí el mejor curso de Mindfulness de habla hispana.

El problema de nuestros 4 amigos anteriores es que no son constantes.

Sin embargo, el Mindfulness es una forma de pensar y actuar ante la vida que puedes elegir practicar y que te va a brindar el sentimiento de paz y bienestar que te he mencionado a inicio del artículo.

Básicamente, esta práctica consiste en vivir más presente, sin trasladarte al pasado ni estar tan enfocado en el futuro.

En relajarte con el momento actual.

Si estás comiendo, pues saborear, observar al textura y apreciar la acción de comer.

Si te estás duchando, pues sentir el agua en tu piel, la sensación que te produce y fundirte con las gotas.

Para mí los puntos esenciales del Mindfulness y que nos servirán para desarrollar ese bienestar que buscamos son:

  • Aceptación
  • Apreciación
  • Presencia

Y lo utilizaremos principalmente en dos momentos:

 

Para no hundirnos con el vacío de nuestros mensajeros químicos

Como sabes cuándo nos da el “subidón” con cualquiera de los 4 amigotes anteriores, después viene una bajada, una sensación de vacío e incluso malestar.

Saber que esto SIEMPRE ocurre (esa bajada) nos ayuda a poner las cosas más en perspectiva y darse cuenta de que nada está mal en nosotros.

Saber que es un simple proceso biológico ayuda a calmar las cosas.

Pero así mismo lo sientes y seguramente de manera intensa.

Desde mi punto de vista lo que tienes que hacer es:

Aceptar lo que estás sintiendo, no oponerte y observarlo.

No juzgarlo y dejar que se exprese.

Seguramente lo que pasará es que se irá diluyendo y perderá fuerza.

Después, lo que haría es apreciar la situación en sí, agradecer que mi cuerpo quiera lo mejor para mí (defenderme y ayudarme a sobrevivir), que todo funcione correctamente y demás.

Y por último, intentaría mantenerme en el momento presente, desde ese bienestar. Sin juzgarlo y fluyendo con lo que vaya transcurriendo.

 

Para el día a día

Como he dicho más arriba la práctica del Mindfulness tendría que ser algo que hagas a diario para experimentar cada vez más ese sentimiento de paz.

Del que carece de dependencia y te hace sentir bien.

Experimentando las cosas en su completitud en el momento que están ocurriendo.

 

Conclusiones finales

 

  • La felicidad desde el prisma que nos han inculcado es tóxica y nos hace profundamente infelices, es incompatible con nuestra biología.
  • Tener conocimiento de nuestros 4 amigotes químicos nos permite saber utilizarlos en momentos puntuales a lo largo del día para diferentes propósitos.
  • Conocer esto en profundidad nos permite detectar nuestros ciclos tóxicos existentes y poder modificarlos por otros mejores.
  • El Mindfulness es la herramienta que nos permitirá acceder al sentimiento de paz y bienestar y que carece de dependencia.
  • Cuando caigamos en el “vacío” producido por nuestros químicos, el Mindfulness nos permitirá mantenernos en ese sentimiento de bienestar y minimizar mucho los efectos negativos.

 

Si has leído hasta el final entiendo que todo lo que te estoy contando te interesa.

Pues bien, tengo una muy buena noticia.

Acabo de abrir hace una semana mi academia de desarrollo personal, La Academia En Crecimiento.

En donde te facilito todo el conocimiento, junto a acción masiva, acompañamiento y una comunidad para que mejores las diferentes áreas de tu vida.

Y sobre todo, que estés orgulloso de la persona que miras al espejo.

Para los 100 primeros inscritos hay una oferta especial y el precio es de infarto.

Después volverá a su precio original.

 

Bueno, ahora me gustaría leer tu opinión en los comentarios…

 

¿Alguna vez has sentido el bajón tras “la chispa de felicidad”?

 

¿Crees que tienes ciclos tóxicos que te están controlando?

 

¿Conocías cómo funcionan los 4 amigotes químicos?

 

¿Utilizas el mindfulness en tu vida?

 

¡Espero tu comentario!

 

Photo credit: Evgeny Atamanenko


Alberto Blázquez Guzmán
Alberto Blázquez Guzmán

A los 20 años cansado de una vida de mierda decidí reinventarme y a los 24 crear el estilo de vida que me hiciese feliz. Actualmente ayudo a otros a descubrir su pasión para que vivan vidas más plenas y cumplan sus expectativas. En mi proyecto ABCoach, encontrarás recursos de desarrollo personal y emprendeduría que te permitirán diseñar la vida de tus sueños.

    4 respuestas a "Aprender a ser feliz: un nuevo enfoque revolucionario para un mundo de gente dormida"

    • Elena

      Hola Alberto & comunidad,

      Enhorabuena por este artículo, creo que explicas breve y claramente el efecto de estos 4 mensajeros. No era tan consciente de cómo influyen en nuestro estado anímico y nunca me había planteado poder segregarlos “a demanda” para alcanzar un equilibrio, o al menos no hundirnos en la falta de alguno de ellos. Además me ha parecido muy gráfico eso de que “tu biología quiere sobrevivir, no ser feliz” 😉

      Pero hay una cosa que me llama la atención y que me raya: “Está comprobado que la felicidad son 4 mensajeros químicos”. Yo considero la felicidad como un estado que subyace a situaciones concretas, o sea, que habrá momentos muy buenos y otros malos que no te hagan feliz, pero tu estado natural de felicidad o infelicidad hará que los afrontes con una perspectiva y otra. Para mí en muchos casos se trata de aceptar las situaciones, no juzgar y mantener la coherencia entre lo que pienso-siento-hago. Y cuando no consigo hacer eso es cuando me frustro, veo todo negro y no veo por ningún lado esa felicidad; un poco como lo de la filosofía oriental de al que hablas.

      ¿Cómo lo veis?

      De todas formas, sin duda trataré de ser más consciente y poner en práctica lo que cuentas, ya te contaré mis resultados! Jaja.

      Un abrazo y gracias por tu artículo.

      • Alberto Blázquez Guzmán

        Hola Elena!

        Qué bueno verte por aquí de nuevo 🙂

        Soy consciente de que con este artículo soy muy crudo, lógico y muy orientado a lo científico.

        Lo cual echa un poco por tierra formas de ver la felicidad desde un punto más desde el sentimiento y no tan lógico.

        Como tu bien comentas hay situaciones en que las cosas van bien y por la película y significamos que damos segregamos alguno de estos mensajeros químicos y entonces nace la felicidad.

        Por eso comento en el artículo que a mi me llama más la atención el sentimiento de paz, que es aceptar, no juzgar, mantener la coherencia ya que mas parece mucho más saludable y sostenible.

        Así que ánimo a la gente que a pesar de que tengan en mente esto que comento lo que tendrían que fomentar más es ese estado oriental que explico durante el artículo, al menos es mi perspetiva para un “bienestar” más sostenible.

        Un abrazo!!

    • Daniel Farías

      Hola, Alberto!
      Otra vez la ducha fría? Lo he intentado y no puedo. Jaja.
      Hay a veces una diferencia de opinión respecto de la felicidad. Algunos dicen que son momentos. Otros, que es una estado más o menos permanente. Pero algunas de esas personas que dicen ser felices se refieren a este mismo estado de tranquilidad consigo mismas. Y en estos casos es cuestion de semántica. Algunos le llaman felicidad, otros paz. O sea, dejando de lado esa vida feliz que nos venden habitualmente, considero que no está tan errada la mirada de los que creen en un estado más menos permanente de felicidad.
      No me extiendo más. Un abrazo!

      • Hola Daniel!

        Sé que soy muy insistente con la ducha de agua fría pero es que funciona TAN bien…. jejeje.

        Yo también creo en lo que dices, es más sí que considero que se puede vivir en un estado de paz la mayor parte del tiempo.

        Lo complicado es vivir en ese estado de “felicidad-entusiasmo” que nos sugieren ya que es un efecto químico del cuerpo y no es sostenible todo el tiempo.

        Un abrazo!

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Responsable: Alberto Blázquez Guzmán
Finalidad: moderar comentarios.
La legitimación: es gracias a tu consentimiento.
Destinatarios: tus datos se encuentran alojados en mi plataforma de hosting de RAIOLA.
Podrás ejercer tus Derechos: de Acceso, Rectificación, Limitación o Suprimir tus datos enviando un email a info@abcoach.es o ante la Autoridad de Control.
Encontrarás más información en las Políticas de privacidad.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------