¿Cuantas veces te has pillado en tu rutina diaria con algún desafío que te hacía temblar del miedo? ¿Recuerdas esa vez en que te quedaste pálido y se secaba tu boca? Apuesto a que no estarías escapando de una manada de leones hambrientos ni del rugido de un oso. Sin embargo, una discusión con tu jefe, una presentación importante delante de muchas personas, el pánico desmesurado hacia determinadas situaciones y muchas otras cosas… hacían que lo sintieses como tal. Tu cerebro reptiliano (parte más primitiva de tu cerebro) ha optado por no darte tregua ¡Qué difícil superar el miedo! ¿Qué está pasando?

 

[box type=”shadow”]                       Ha llegado la hora de hacerte con dos nuevos aliados

 

Acción y Zona de confort

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Ambos van cogidos de la mano, son como aquellos colegas que trabajando en equipo pueden obrar delicias para superar el miedo.

 

¿Que te parece si entendemos cada uno y lo ponemos a trabajar para ti?

 

Es el momento, acabas de tomar consciencia y sabes que hay algo que no va bien, que te limita, que no permite dar lo mejor de ti y se siente como una losa cargada sobre tu espalda.

Prepárate y da la bienvenida a tu nuevo yo. Ahora eres una mujer u hombre de acción, has jurado tomar las riendas y poner remedio. ¡Esa es la actitud! La acción es para el miedo, lo que el agua para el fuego y con la constancia suficiente acaba por desvanecer.

 

¿Qué ocurrirá si un miedo similar vuelve a aparecer? 

 

Pues que sin darte cuenta esa angustia anterior habrá disminuido, te sentirás más habilidoso y en mayor control de tus recursos. ¿Por qué? porque seguiste el lema de: 

 

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Tan simple y directo como eso, has optado por la acción repetida a todo aquello que te causa temor y te limita. Tienes mi permiso para felicitarte, porque a base de la acción y la repetición sobre aquello que te está causando miedo estás enviando información a tu cerebro reptiliano de que en el fondo eso que tanto temías no es para tanto, pero…te suena aquello de “La fuerza sin control no sirve para nada”.

Pues en este caso ocurre algo similar, ya que si enfrentamos algunos de nuestros mayores temores y lo hacemos con una acción totalmente descontrolada sin llevar ningún tipo de planificación, posiblemente volvamos a resguardarnos tras nuestro escudo protegiéndonos por no haber obtenido un resultado deseado.

 

¿Sería sensato teniendo miedo al agua lanzarse a nadar durante horas en el océano pudiendo hacerlo progresivamente en una piscina iluminada con la protección de algún socorrista?

 

Creo que ya sabes por dónde van los tiros, y es aquí cuando aparece la zona de confort.  Que es ni más ni menos, que aquella zona en dónde se encuentran tus hábitos, tus costumbres, tus reacciones más comunes, tus patrones de comportamiento ante determinadas situaciones, en pocas palabras, condensa todo aquello a lo que estás acostumbrado y te sientes cómodo a día de hoy. ¿Y que ocurre cuando sales de esa zona? Pues eso mismo, que te incomoda,como por ejemplo afrontar tus miedos.

No obstante, hay una forma de unir acción y zona de confort, de forma que suponga aprendizaje. Y esto se consigue tomando acciones que te supongan salir un poco más allá de tu zona de confort sin ser algo excesivo. Me gustaría que esto último se te quedase grabado a fuego porque es la clave de todo lo que estoy explicando. Puedes apostar a que si realizas una pequeña acción incómoda las suficientes veces, acabará resultándote algo sencillo y entonces estarás preparado para tomar nuevamente otra acción que suponga un nuevo desafío.

Así sin quererlo, con pequeños pasos acabarás culminando ese miedo que desde hace tanto tiempo ha estado ahí para recordarte lo incómodo que has de sentirte.

 

¿Te animas a superar el miedo?

 

Photo credit: -miguelito-

 


Alberto Blázquez Guzmán
Alberto Blázquez Guzmán

A los 20 años cansado de una vida de mierda decidí reinventarme y a los 24 crear el estilo de vida que me hiciese feliz. Actualmente ayudo a otros a descubrir su pasión para que vivan vidas más plenas y cumplan sus expectativas. En mi proyecto ABCoach, encontrarás recursos de desarrollo personal y emprendeduría que te permitirán diseñar la vida de tus sueños.

    3 replies to "El antídoto para superar el miedo"

    • Gabriela

      Gracias Alberto, lo voy a leer todos los dias , me ayudara un monton. VALORO TU GENEROSIDAD, CONTIGO APRENDI MUCHISIMO, Y ME AYUDASTES A PENSAR DIFERENTE.
      GRACIAS POR TU RESPUESTA Y POR EL COMPROMISO CON TUS SEGUIDORES.
      CARIÑOS,
      GABRIELA.

    • Juan Carlos

      Hola Alberto.

      Me ha gustado mucho el post. Dices verdades como puños. La mejor forma de afrontar un miedo es actuando, de eso estoy seguro, pero lógicamente no se trata de saltar a una piscina profunda si ni siquiera sabes nadar, primero deberás aprender (planificar) y después ya saltar. En mi caso dejé hace 3 semanas la empresa donde trabajaba con buen sueldo y trabajo indefinido, para decidirme a poner otro rumbo a mi vida, ya que no me veía ni de coña trabajando muchos años allí. Sin embargo, mis miedos los tengo controlados, ya que tengo un buen colchón económico producto del ahorro, por lo que saltar no fue tan complicado.
      ¡Un abrazo!

      Juan Carlos

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